No nos cabe ninguna duda de que
la mujer escuálida ha pasado a mejor vida como referente del tipo de imagen femenina que se lleva. Ahora,
las mujeres con curvas se han apoderado del lugar privilegiado de ser las más deseadas del planeta, y como muestra de ello se liberan de complejos y
se atreven con todo tipo de vestidos, incluso cuando estos, posiblemente, son de alguna talla menor a la que les corresponde.
Lo tienen todo, pero...¿estilo?
Jóvenes, guapas, ricas y famosas. ¿Qué más pueden pedir? Pues seguramente muchas cosas, pero dicho así, la fórmula suena bastante bien, ¿verdad? La mayoría de ellas, fruto de la tercera cualidad que nombramos,
se pueden permitir incluso buscar el asesoramiento de profesionales para que las vistan de cara a la galería. Con ese trabajo del ¿qué me pongo? resuelto parece que nunca deberían fallar.
Pero sí lo hacen, hay veces que no podemos perdonar según que estilismos, como por ejemplo cuando sus
carnes gritan oprimidas desde dentro de las telas más caras del mundo: "¡Por favor, déjanos respirar!".
Y así es, muchas de las famosas más envidiadas por sus curvas son también las que menos partido les saben sacar en realidad.
El hecho de poseerlas no significa tener que hacer apología de ellas cada vez que te plantes un vestido de fiesta, sino más bien todo lo contrario. Nosotras estamos
a favor de la mujer real, de las curvas, de la naturalidad, pero también nos gusta el buen gusto por la moda y sabemos que, ir guapa no tiene por qué suponer ir enseñando o marcando carnes.
Celebrities embutidas
A parte de todo eso, el problema es que realmente
muchas celebrities lo hacen realmente mal. Algunas como
Kim Kardashian, pese a encantarse a sí misma en una talla S,
resulta bastante sexy embutida en sus mini vestidos. Otras, como
Beyoncé, ya las hemos aceptado tal y como son, y
no nos extraña nada ver pasear su pandero, y nunca mejor dicho, por delante de los photocalls marcando todo su poderío.
Pero hay otras que no tienen escapatoria ni perdón. Es el caso de
Victoria Beckham, quién, pese a estar excesivamente delgada, sus
pechos artificiales descompensados con el resto de su cuerpo no caben en algunos de sus vestidos y tienen que asomarse al balcón con actitud amenazante muy a menudo.
También, algunas celebrities como
Mel B o
Christina Aguilera, en un intento de permanecer como una chica sexy de manera perenne, acaban por caer en la
chabacanería y el horror al plantarse modelitos mega ajustados que son aguantados con un sufrimiento antinatural por sus cuerpos.
Un tercer grupo, donde podríamos encontrar a famosas como
Jennifer López o
Mariah Carey,
siempre han presumido orgullosas de sus carnes y nunca se han cortado en vestir los modelitos más ajustados del mercado. Como resultado, curvas que marean a punto de salirse de un circuito. Además, ambas,
ya no lucen la figura de la que podían presumir anteriormente, así que tendrán que empezar a plantearse nuevos estilismos, cosa que J Lo, por cierto, ya está empezando a hacer.
Mal aconsejadas
Otras, aconsejadas por importantes equipos de estilismo tampoco se salvan.
¿Quién sería el responsable del look de Rihanna en el videoclip 'What's my name'? Sabemos que se trata de un estilismo artístico, pero,
¿está realmente justificado ese modelito estilo redondo de ternera? No. Por supuesto que no.
El caso de
Blake Lively nos disgusta.
Suele ser una chica con gran estilo y gusto vistiendo. Siempre le vemos deslumbrar entre las celebrities, pero, en la edición de los Globos de Oro 2009 pudimos verle con un vestido azul que no le hacía justicia, puesto que
marcaba lorzas en la barriga de Blake, cosa que creemos que dista un poco de la realidad.
Sea como sea, todas coinciden en una cosa: sus telas se les quedan pequeñas, por lo que deberían hacerse un planteamiento y aprender a aceptarlo:
¿será el momento de aceptar que ponerse una talla más no es un delito?