Hace un par de semanas el abogado de
José Ortega Cano, Marcos García Montes, pedía encarecidamente a través de un comunicado que no se
especulara, que no se adelantasen acontecimientos en cuanto a las implicaciones legales que le pudieran surgir al ex torero tras sufrir aquel accidente de coche en el que falleció Carlos Parra.
La familia del fallecido, después de que llegaran al juzgado de Sevilla las transcripciones de tres llamadas hechas al 112 alertando de la
conducción temeraria de un vehículo igual que el de Ortega Cano, presentó una denuncia por "
presunta conducta delictiva" por parte del diestro.
Ante esta acusación, García Montes envió un escrito a los medios con el que quería aclarar que José Ortega Cano
no estaba imputado y que se oponía a la denuncia presentada por los familiares de Carlos Parra, con este argumento: "de los hechos de la denuncia no se deduce ninguna responsabilidad penal" de Ortega Cano y de la instrucción judicial "hasta la fecha tampoco existe ninguna infracción" por su parte.
Posibles cargos de José Ortega Cano: conducción temeraria y homicidio imprudente
Pero hoy han salido a la luz unos datos que podrían cambiarlo todo... Según informaciones del
Canal Sur Radio, que dicen recogen de fuentes del Instituto de Toxicología, José Ortega Cano en el momento del accidente tenía 1,26 gramos de alcohol en sangre cuando la tasa máxima es de 0, 50 gramos.
José Ortega Cano triplicaría entonces el máximo de la tasa de alcohol permitida cuando tuvo el accidente.
Recordamos que según el primer borrador del atestado de la Guardia Civil, en el momento del rescate, según los testigos, el diestro no tenía síntomas de embriaguez, aunque por supuesto le realizaron unos análisis de sangre cuyos resultados desconocemos -al parecer Canal Sur Radio sí- porque se encuentran
bajo secreto de sumario.
De confirmarse esta información por parte del Instituto de Toxicología -que de momento no se pronuncia-, José Ortega Cano podría ser
acusado de un delito penal por lo que se vería implicado en uno de los juicios, seguro, más mediáticos que jamás de hayan visto en nuestro país. Al delito de conducción temeraria denunciado por los familiares del fallecido se une el de
homicidio imprudente.
Esto quiere decir que, según el Código Penal, José Ortega Cano podría enfrentarse a una pena de
cárcel de uno a cuatro años, además de la privatización del derecho a conducir vehículos de
uno a seis años.
A la espera estamos de que García Montes, el abogado de José Ortega Cano se pronuncie pues en el comunicado citado anteriormente añadía además que ejercitaría "las oportunas acciones ante los tribunales de justicia en defensa del honor de su defendido en el supuesto de que se produjeran
manifestaciones o informaciones que le imputaran en el lamentable accidente".
Entre tanto el diestro continúa en estado grave, aunque ha experimentado una
notable mejoría: ya ha comenzado a ingerir líquidos y le han quitado la ventilación mecánica. El último parte médico apuntaba la posibilidad de que José Ortega Cano pasase a planta en unos días.
Última Hora: los abogados de la familia del fallecido confirman la tasa de alcoholemia
Hemos podido confirmar, gracias a un comunicado remitido a Efe que han enviado los abogados de la famila de Carlos Parra durante la tarde que
efectivamente José Ortega Cano triplicaba la tasa de alcoholemia.
El análisis ha sido realizado por el Instituto Nacional de Toxicología tras la petición del despacho de abogados Luis Romero y Asociados, que representa a la familia del conductor que falleció en el accidente. Los abogados aseguran en el comunicado que en la sangre del torero no había ninguna otra sustancia tóxica o estupefaciente, mientras que el conductor fallecido no había bebido alcohol.
El despacho de abogados afirma que existen datos suficientes para determinar una presunta conducción desordenada y anormal por parte del torero, quien sería susceptible de una acusación penal por varios presuntos delitos que aún no han concretado.
Esta presunta conducción temeraria estaría determinada, según los abogados, por los resultados analíticos de la sangre del torero, por las llamadas al servicio de alertas 112 sobre una posible conducción irregular antes del siniestro y por la declaración del testigo que circulaba detrás el turismo del fallecido.
Tras expresar su deseo de una pronta recuperación del torero, los abogados y los descendientes del fallecido lamentan que aún no disponen de las conclusiones del informe técnico del siniestro, y añaden que, en caso de que sean de responsabilidad para Ortega Cano, solicitarán su declaración judicial cuando se recupere.
Alexandra H. Gail Miércoles, 29 de Junio de 2011