Patricia Rato y Juan Antonio Ruiz Espartaco, de cara a la galería, eran una de las parejas más sólidas y enamoradas del panorama español, hasta que hace un año
anunciaron públicamente su separación.
Una ruptura que algunos ya veían venir. Y lo que, a primera visto, iba a ser una separación cordial, se convirtió en una
dura batalla de acusaciones.
Desde rumores de infidelidades por ambas partes hasta problemas económicos, todo valía.
Veinte años de matrimonio que iban a romperse definitivamente el miércoles 15 de diciembre cuando Espartaco y Patricia Rato
firmaran el divorcio en los juzgados de Sevilla. Tras una dura batalla de varios meses, y en contra de lo esperado, cinco horas de juicio consiguieron que la pareja llegara a un
acuerdo.
Patricia Rato y Espartaco, reencuentro ante el juez
Ambos llegaron por separado y sin querer hacer declaraciones. En sus gestos se dejaba entrever la
tensión y el cansancio acumulado después de tantos meses de negociaciones. Unos nervios que hicieron que Espartaco rompiera a llorar cuando abrazó y beso a Alejandra, la hija mayor del matrimonio que se ha posicionado en todo momento al lado de Patricia Rato.
Después de
cinco horas de espera,
Juan Antonio Ruiz Espartaco y su ya ex mujer de forma oficial, salían de los juzgados de Sevilla con cara de
satisfacción después de haber llegado a un acuerdo sobre la custodia de sus hijos y el reparto de sus bienes. "Todo ha ido muy bien por el bien de nuestros hijos", declaró entonces Patricia. Por su parte, Espartaco dijo que son situaciones que "hay que pasar" y aseguró "adorar" a sus hijos y tener aprecio "por la madre de mis hijos".
De lo que no quisieron hablar es de las
cantidades de dinero acordadas y de momento las versiones dadas son contradictorias. Unos comentan que la
indemnización es de 300.000 euros y una pensión de 1.000 y otras fuentes aseguran que la cantidad es el doble de la anterior. No obstante, mal no debe haber salido parada
Patricia Rato cuando lucía la mejor de sus sonrisas.
Patricia Rato celebra su divorcio
Lejos de lucir una cara de tristeza,
Patricia estaba contenta, y no dudó en irse a comer con su hija y unas amigas para
celebrar lo feliz que se encontraba.
Precisamente en sus hijos y en sus amigos es en quien la ex de Espartaco se ha apoyado en todos los malos momentos que ha pasado desde que se hiciera pública, no sólo su separación, sino también la
relación que el torero mantenía con Macarena.
Alejandra, la hija mayor del fallido matrimonio, no dudó incluso en
posicionarse del lado de su madre a través de un programa de televisión vía telefónica. En esta ocasión también se la vio contenta de saber que sus padres, a partir de ahora, comenzarán definitivamente una vida por separado. Y es que
madre e hija se han convertido en dos buenas amigas.