La
Boda Real de Mónaco, que se celebrará mañana, tiene ya
revolucionado al país.
Cientos de personas se han situado ya frente al hotel donde se alojarán los invitados al enlace de
Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, y las familias reales ya han comenzado a llegar.
Los primeros en llegar han sido los
príncipes de Noruega, Haakon y Mette Marit.
Hakoon con un estilo
informal, pantalones beige, camisa azul claro y chaqueta con suaves cuadros de un tono más oscuro y tan sólo un botón abrochado.
Mette-Marit estaba espléndida con un pantalones y camisa blancos, chaqueta de un color beige suave, zapatos marrones peep-toe y gran bolso a juego.
Tras ellos han llegado los representantes ingleses.
Guillermo de Inglaterra y Catalina se encuentran de visita oficial en
Canadá, por lo que el encargo ha recaído sobre el príncipe
Eduardo de Inglaterra, muy formal con camisa de cuadros rosas y chaqueta azul oscuro, y
Sofía de Inglaterra. La Condesa de Wessex ha optado por un sencillo vestido por la rodilla de color azul eléctrico y sandalias 'nude' con una alta
plataforma de mimbre.
Azul y beige para los príncipes europeos
Los príncipes
Felipe y Matilde de Bélgica han saludado a los asistentes muy sonrientes desde las escaleras del hotel. Ella con un
florido vestido de manga larga en color fucsia y zapatos del mismo tono, y él con pantalones y camisa blancos, y chaqueta gris oscuro.
Por el
estampado floreado optó también la princesa
Máxima de Holanda, con una falda en blanco y negro y camisa de manga corta negra, al igual que sus zapatos y su enorme bolso, un collar sencillo y el
periódico en la mano. Su marido
Guillermo Alejandro, muy sonriente, acudió también a uno de los
'looks' triunfadores del día, pantalón beige oscuro, camisa azul con rayas blancas y chaqueta de un tono más oscuro. La pareja se detuvo para saludar
muy sonriente a la prensa
Espectacular ha acudido
Marie de Dinamarca con un corto vestido blanco, gorro y pendientes a juego, un 'look' veraniego que completaban unas gafas de sol. La ex modelo francesa
Inés de la Fressange llegó acompañada de sus hijas, toda de blanco y con la
chaqueta rosa palo como detalle a destacar.
El último en llegar ha sido
Filiberto de Saboya, que ha elegido un estilo
desenfadado e informal, con
pantalones vaqueros, cinturón y zapatos negros, y el color del día: camisa azul claro y chaqueta azul marino, que llevaba
desabrochada.
Mientras tanto, los novios celebraban la
ceremonia civil que ha precedido al enlace de mañana.
Cientos de personas se han reunido para ver la boda frente al Palacio real y han aclamado a
Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock, que incluso se han atrevido a darse un
tímido beso.