Los
Sanfermines son una de las fiestas que más representan a España en el extranjero. Reconocidas por todos y esperadas por muchos, cada año
concentran a miles de personas dispuestas a perseguir a los toros por las calles de
Pamplona.
Hasta ahora se han producido
cuatro encierros desde que comenzaron las fiestas, como cada año, el
siete de julio. Por el momento no se han producido demasiados
heridos graves, aunque sí habido algunos, como un joven australiano que fue corneado en el muslo.
Y es que no todos los
extranjeros saben desenvolverse bien en los encierros, porque en España las costumbres en las fiestas están
muy extendidas. No en muchos países pueden presumir de tener un clima tan caluroso en verano, que permite una cultura en la que
la fiesta y el alcohol son habituales en las relaciones sociales.
El chupinazo, esperado durante todo el año
Más en estas fiestas tan
multitudinarias, en las que las situaciones cómicas, y a veces peligrosas, se multiplican. El
sol de julio y el vino se juntan para hacer que los Sanfermines sean fiestas de desenfreno, donde
la ropa estorba y muchos chicos y chicas no dudan en desprenderse de todas las prendas que pueden.
Desde que suena el
chupinazo jóvenes y mayores se lanzan a las calles durante días sin parar por casa más que para dormir y ducharse. La
locura de estos nueve días se manifiesta en vinos, cervezas y sidras, tapeo y juerga, todo para olvidar durante las vacaciones
cualquier problema y preocupación, sin nada más que hacer que atarse el tradicional
pañuelo rojo y salir a divertirse.
Los encierros, que apenas
duran unos minutos al día, son la parte más esperada y emocionante. Algunos pagan hasta
cien euros por un balcón para verlo, pero la mayoría prefiere vivir la aventura e intentar correr las estrechas calles esquivando a los animales, que
pesan cientos de kilos.
No hay que olvidar las
precauciones, y agradecer a las fuerzas de seguridad y sanidad que renuncian a la fiesta para evitar que haya
incidentes graves. Los demás, a disfrutar de los todos y aplacar el calor con cervezas frescas en las fiestas de
San Fermín.