Volver a ser una niña para ser más feliz

Laura Sánchez, Filóloga

Lejos nos queda ya la infancia y la época en la que apenas teníamos responsabilidades, nuestras preocupaciones encontraban rápido consuelo en nuestras hermanas mayores o en nuestros padres y nuestro sufrimiento se veía aplacado por una simple carantoña de nuestros seres queridos. Ahora que a veces a vida nos supera, queremos recordar todas aquellas cosas de cuando éramos niñas que nos hacían más felices.

Sueños por cumplir

El principal rasgo de los niños es su inocencia, pero no es eso precisamente lo que nosotras queremos recuperar para volver a tener el sosiego y la despreocupación de hace años. Lo que más falta nos hace es recuperar la ilusión, la esperanza en el futuro y la capacidad de soñar. 

Porque cuando éramos niñas dibujámos el futuro a nuestro antojo, plenamente confiadas de que todas nuestras aspiraciones quedarían satisfechas. Sin embargo, el paso del tiempo nos fue desmotivando con errores, ausencias y traspiés y, poco a poco, fuimos perdiendo la ilusión y la sonrisa.

Por lo tanto, esto es lo que más nos interesa recuperar, la capacidad de seguir soñando, no permitir que las preocupaciones diarias ocupen todo nuestro pensamiento sin dejar un hueco para la ilusión. Y para ello nada mejor que dirigir una mirada a nuestra niñez para ver cómo manejábamos la ilusión cuando nuestros sueños estaban intactos.

Sentirte protegida

Otro aspecto que hemos perdido de la infancia es la sensación de seguridad, esa protección que nos brinadaba nuestra familia y con la que estábamos tan seguras que nada malo podía ocurrirnos, va desapareciendo conforme avanzamos en la vida independiente y autónoma. Necesitamos trabajar mucho en el desarrollo personal para eliminar esa inseguridad vital de nuestro ánimo. 

Sería interesante recuperar la capacidad de jugar por el simple placer de jugar. Porque una vez que nos adentramos en la vida adulta, dejamos los juegos para los más pequeños, sin embargo, nosotras también necesitamos estimular nuestra mente, relacionarnos en sociedad y lograr un mayor sentido del humor. Nada mejor para conseguirlo que jugando como cuando éramos niñas.

A lo largo de la vida hemos ido viendo cómo personas que creíamos fundamentales en nuestras vidas nos han traicionado o simplemente han desaparecido sin más. Esto hace que nos encerremos en nosotras mismas, que desconfiemos de la gente y que nos cueste abrirnos a los demás por miedo a que nos hagan daño. ¿No te gustaría volver a tener esa confianza en los demás de cuando eras una niña?

Puedes leer más artículos similares a Volver a ser una niña para ser más feliz, en la categoría de Autoayuda en Diario Femenino.

Publicado:
Actualizado: