Los
activos hiper-térmicos, pese a que no suenen muy familiares, son cruciales en los
tratamientos anticelulíticos. Con estos tratamientos se consigue una
mayor efectividad, por eso conviene conocer el
proceso de formación de dicha celulitis.
Los
factores que intervienen pueden ser diversos, los hay
externos como son el
sedentarismo, la mala alimentación o el
estrés, pero también pueden existir factores
internos como las
alteraciones hormonales, sobre todo del tiroides, el mal funcionamiento del aparato excretor, o incluso una
herencia genética que nos predisponga a padecer dicha celulitis.
Todo ello se concreta en un
mal funcionamiento del sistema
circulatorio, por lo que los adipocitos tienen un
menor aporte de oxígeno, que aporta nuestra circulación sanguínea, con lo cual se
ralentiza todo el proceso de quema de las grasas.
A esto hay que añadir un
mal funcionamiento del sistema linfático, que genera una deficiente
eliminación de los desechos producidos por la combustión de grasas. Con este mal funcionamiento las grasas se empiezan a polimerizar y la sustancia fundamental se hace
cada vez más turbia y viscosa provocando las consiguientes
retenciones de líquidos que al mismo tiempo obstaculizan el intercambio entre capilares y tejido conjuntivo.
Evitar la celulitis con activos hipertérmicos
Cuando la sustancia fundamental
se densifica, esta
comprime terminaciones nerviosas. En este estadio, la celulitis pasa a ser
dolorosa. Por otra parte se produce un aumento considerable de fibroblastos, que forman una red fibrosa que rodea la zona afectada. Y es justo en este momento cuando aparecen los
temidos nódulos celulíticos.
Como hemos visto, el
mal funcionamiento del sistema circulatorio es clave para la aparición de la celulitis, por lo que es fundamental
estimularlo. Para ello utilizaremos
sustancias activas que lo aumenten el flujo sanguíneo. Dicho
incremento produce un aumento metabólico de los
adipocitos, tantos blancos, dedicados a la acumulación de grasas para reserva, como pardos, dedicados a la combustión de grasas para obtener calor y energía rápidamente, lo cual produce un
aumento localizado de la temperatura y reduce la celulitis de esas
zonas conflictivas.