La Semana Santa es, después de Navidad, la época más dulce del año. Las vacaciones y encuentros familiares propician las comilonas y sobre todo, los postres típicos de esta época del año, como las torrijas o las monas de Pascua.
Estos
dulces tradicionales de Cataluña hacen las delicias de los más pequeños, y de los mayores que quieren
recordar su infancia gracias a las tartas y los huevos de chocolate. Eso sí, con los años las tortas tradicionales han evolucionado, y poco tienen que ver las actuales con las que se cocinaban siglos atrás.
Las monas de Pascua más demandadas
De modo que a pesar de la crisis los niños podrán disfrutar de las
elaboradas figuras de chocolate que le han ido ganando terreno poco a poco a la
torta tradicional recubierta con huevo y acompañada de un sencillo adorno de chocolate, siendo sin duda
lo más dulce de la
Semana Santa.
Ahora, además del huevo tradicional, se fabrican figuras populares de los dibujos animados, teniendo éxito sobre todo
Dora la Exploradora, Hello Kitty y
Bob Esponja, auténtico ídolo infantil. No faltan los los castillos de princesas, y otros temas de fantasía, ni se olvidan del fútbol en Barcelona, con miniaturas de
Xavi,
Messi o
Iniesta. Para los que prefieren la Fórmula 1, estarán las réplicas del Ferrari de
Fernando Alonso.
Las ventas de monas se mantienen
A pesar de la
crisis y de la
previsión meteorológica, el Gremio de pasteleros de Barcelona asegura que
las ventas se mantendrán al menos al nivel del año pasado. Las primeras previsiones apuntan que en toda Cataluña se comercializarán unas 660.000 monas de Pascua, cifra que igualaría a la de 2010.
El presidente de la organización, Josep Cardona, ha apuntado que la tradición del chocolate en Cataluña es
muy importante por lo que los pasteleros han adelantado las ventas este año y son muchos los que encargan por anticipado las monas para no quedarse sin ellas.
Dulces de Semana Santa en otras regiones
También en
Asturias y Murcia los pasteleros se muestran confiados. Según el presidente del Gremio de Artesanos Confiteros de Asturias, Manuel Antonio Menéndez, en estas fechas «nadie se cuestiona comprar un bollo a su ahijado». Y en Murcia aseguran que las ventas se mantendrán, aunque la gente optará por las
más baratas, gastándose entre 20 y 24 euros por persona.
En
Valladolid, además de los huevos de Pascua, tienen mucho éxito los "penintentes", figuras de
cofrades hechas de caramelo o chocolate. "Los protagonistas son los niños. A ellos se les van los ojos, compran lo que les llama la atención" dice un pastelero de la localidad.
El presidente de la Confederación Española de Empresarios de Pastelería, Salvador Santos Campano, señaló que este año se espera que se vendan en España
10 millones de monas de Pascua y entre 38 y 39 millones de torrijas.
El origen de la mona de Pascua
¿De dónde vienen estos dulces? Su origen, discutido por los expertos, puede ser
árabe (la palabra mona provendría del vocablo árabe "munna", que quiere decir obsequio) o
romano (en el que el dulce sería símbolo de muerte y resurrección).
Sobre las fechas, la tradición se conoce desde el siglo XV, y cuenta que cada Lunes de Pascua los padrinos han de regalar a sus ahijados, desde los
dos años y hasta que
toman la comunión, esta delicia en forma de pastel o huevo de chocolate.
Antiguamente se trataba de una
torta de pan circular, que llevaba incorporado el huevo, aunque ahora hay muchas variedades en cuanto a tamaño y forma. Pero el protagonista indiscutible continúa siendo el chocolate, que desde el siglo XX comenzó a convertirse en las elaboradas figuras de las que hoy
disfrutan los más pequeños.