Tras el largo curso escolar llegan las merecidas
vacaciones para los más pequeños. La rutina da paso al descanso y a la distensión, también en el
aspecto nutricional.
La tranquilidad y comodidad que ofrecen a los padres los servicios de comedor de los centros escolares puede llegar a transformarse en un
dolor de cabeza para aquellos que, durante los meses de verano, deben asumir la responsabilidad de
mantener los hábitos y disciplina alimentaria adquiridos a lo largo del curso.
Desde Scolarest, marca especializada en restauración escolar que da servicio a 160.000 escolares en nuestro país y perteneciente al grupo Compass Group, líder en restauración en España y en el mundo, se hace hincapié en la importancia de continuar durante las vacaciones estivales con una
dieta sana, variada y equilibrada, respetando en el número y horario de las comidas y manteniendo la práctica de actividad física.
Podemos aprovechar el tiempo que pasaremos con nuestros hijos para aplicar algunos sencillos consejos que los expertos nutricionistas nos dan y que les ayudarán a mantener las buenas costumbres logradas a lo largo del curso:
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Mantener horarios ordenados de comida evitando picotear entre horas. Los niños deben hacer tres comidas principales y dos más ligeras con horarios establecidos, manteniendo un buen desayuno compuesto de leche, cereales, zumos o frutas ya que ésta sigue siendo la comida más importante del día. En la merienda les podemos ofrecer alimentos como galletas, batidos de leche, zumos de frutas o bocadillos.
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Aumentar el consumo de alimentos frescos y de temporada, como las frutas de verano y verduras en gazpachos y ensaladas, evitando comidas calientes y copiosas. Las legumbres, grandes olvidadas en esta época del año, siguen siendo parte imprescindible en la dieta y podemos cocinarlas, por ejemplo, en ensaladas.
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Incrementar el consumo de agua, ya que con las altas temperaturas el cuerpo necesita mantenerse perfectamente hidratado. Ofrecerles abundantes líquidos, sin abusar de las bebidas azucaradas y/o carbonatadas, frecuentemente aunque no tengan sed.
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Debemos cocinar bien los alimentos, lavar y desinfectar las frutas y verduras que se vayan a consumir crudos, así como procurar utilizar mayonesas envasadas.
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Mantener el ritmo de actividad física como parte fundamental de un estilo de vida saludable. El verano ofrece multitud de opciones como la playa, la piscina o la bicicleta para que nuestros hijos se muevan y el ejercicio les estimule el apetito.
Con estos cinco sencillos consejos ayudaremos a nuestros hijos a mantener los avances conseguidos en el comedor escolar a lo largo del año y
evitaremos desórdenes alimenticios propios del verano.