La Guía de la American Academy of Pediatrics ofrece algunas pistas que pueden ayudarte a saber si tu hijo tiene algún tipo de alergia. Son éstas:
Síntomas de resfriado
Si notas que tu hijo tiene síntomas repetidos o crónicos parecidos al resfriado, que duran más de una o dos semanas, o se presentan más o menos en la misma temporada cada año, podría tratarse de alergia. También podrían incluir goteo nasal (rinorrea), congestión nasal, estornudos, carraspera y ojos llorosos y con comezón.
Quizá sea asma
La recurrencia de síntomas como tos, dificultad en respirar (sibilancias), opresión en pecho, respiración difícil y otros síntomas respiratorios pueden indicar asma. La tos puede ser un síntoma aislado que si se incrementa en la noche o cuando se hace ejercicio podría indicar la presencia de asma.
Sarpullido
El sarpullido recurrente rojo, seco, a veces escamoso que provoca comezón en los pliegues de codos y/o rodillas, o en la parte posterior del cuello, en las nalgas, muñecas o tobillos, también es síntoma de alergia.
Ojo con los alimentos
Los síntomas pueden presentarse repetidamente después de comer un alimento en particular y pueden incluir ronchas, hinchazón, ascos, tos o sibilancias, vómito o dolor abdominal importante.
Picazón
Sensación de picazón u hormigueo en la boca, garganta y/u orejas durante ciertas temporadas
del año o después de comer ciertos alimentos.
Entre los alérgenos más comunes en el hogar se encuentrasn los
ácaros del polvo (los ácaros del polvo son microscópicos y se encuentran en la ropa de cama, los muebles tapizados y las alfombras, así como en otros lugares), alérgenos del
pelaje de animales (perro, gato, conejillo de Indias [cobaya], jerbo, conejo, etc.), alérgenos de
plagas (cucarachas, ratones y ratas),
polen (árboles, pastizales y malezas),
hongos (incluyendo mohos demasiado pequeños para poderse ver a simple vista) y
alimentos (leche de vaca, huevos, cacahuates, frutos secos, soya, trigo, pescado y mariscos).