Sin duda, la
Navidad es la
época del año donde los niños más disfrutan. Gran parte del sentido que tiene hoy en día en nuestra sociedad esta festividad radica en los más pequeños de los hogares, los
niños.
La magia, los secretos y las sorpresas están expresamente ideados para nuestros hijos, sobrinos, nietos, etc., y ellos lo saben, puesto que son los primeros que adquieren conciencia para darse cuenta de que esta
es una época de pedir y regalar.
La propia
carta a los Reyes Magos o a Papá Noel es muestra de ello, y en sus líneas los niños se explayan imaginando todo lo que pueden pedir a esos seres que creen capaces de traerles todo lo que deseen. Lo que ellos aún no saben, es que
detrás de sus ídolos navideños se encuentran sus padres, quienes deben hacer el esfuerzo por poner algún freno a la capacidad pedigüeña de sus hijos.
Lo cierto es que para los más mayores el sentido de la Navidad radica completamente en nuestros pequeños, puesto que la
satisfacción de ver sus caritas cuando abren los regalos es algo muy especial. Sin embargo, por mucho que satisfacerles colme su felicidad y la nuestra debemos tomar algunas pautas de referencia para no abusar del regalar por regalar, permitiendo de ser así que los niños le quiten valor a lo que están consiguiendo con tanta facilidad.
Qué juguete escoger
Según los
pedagogos de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes, la AEFJ, la elección del juguete adecuado "es una decisión meditada que debe basarse en diversas variables que se apoyan, sobre todo, en el
conocimiento, su edad, su personalidad y sus circunstancias específicas".
Teniendo en cuenta esto, debemos conocer bien como es el niño al que vamos a regalar. Si es nuestro hijo o pariente es mucho más fácil en ese sentido, así que
la tarea se complica cuando el destinatario no es tan cercano. Así, lo primero en lo que te tienes que fijar es en la edad, y buscar
juguetes que estén recomendados para la franja de edad en la que se encuentra el niño. Por ejemplo, no es adecuado comprar a un niño de 4 años una videoconsola.
Pero no solo la edad importa, sino que hay que tener en cuenta cuál es su
madurez intelectual, su fuerza física o su habilidad manual, puesto que no todos los niños de la misma edad están igualmente desarrollados. Por otra parte, es altamente importante conocer las
preferencias del niño, ya que por el contrario es muy probable que el dinero que nos gastamos sea en balde y no le hagan caso al juguete.
Otro aspecto a tener en cuenta, es saber
si el pequeño tiene hermanos o es hijo único. Es importante para saber si puedes regalar algún juguete que implique una actividad en grupo. Además, cuando los niños juegan juntos suelen desarrollar con los distintos juguetes
capacidades como la competencia o la solidaridad. Estudia bien las características del juego y
decide que valores quieres potenciar en ellos.
Pon un límite en el número de regalos
Hay que
establecer un número de regalos máximos para comprar, puesto que del modo contrario los niños pierden la posibilidad de entender el sentido de ganarse algo con su propio esfuerzo. No existe un número exacto de juguetes que se recomiende regalar, pero deberían
oscilar entre los dos y los tres por niño. Es importante también que se premie o se castigue el comportamiento de nuestros hijos con los regalos, por lo que la actitud de los pequeños también podría determinar el número.
Otra cuestión a tener en cuenta es potenciar que esperen con entusiasmo un regalo, por lo tanto, si no reciben todos los regalos que quisieran para Navidad podemos
aplazar su deseo y decirles algo así como: "podrás esperar a tu cumpleaños para tenerlo". También es importante que los niños aprendan a esforzarse para conseguirlo y para ello
les propondremos retos relacionados con su comportamiento, como por ejemplo: "si recoges tu cuarto todas las semanas podrás tener el juguete que deseas". Relevante es también hacerles ver que
el hecho de pedirlo no significa que lo vayan a tener, y por ello podemos decirles de entrada que el regalo es muy caro y no va a poder ser.