Los peligros de dormir mal

Laura Sánchez, Filóloga

Conocemos las consecuencias más inmediatas de las noches de insomnio como el cansancio físico y mental, una menor capacidad de concentración y un aumento del nerviosismo. Y es que los trastornos del sueño, que afectan a un 30 % de la población, suponen un riesgo para nuestra salud generando además del desgaste, enfermedades psiquiátricas y afecciones cardiovasculares.

Además, el problema se agrava ante la falta de recursos sanitarios que hace que las personas que sufren estos trastornos del sueño tengan que esperar más de un año para recibir un tratamiento adecuado.

Cuáles son los trastornos del sueño

La dificultad para determinar el problema que está sufriendo una persona es mayor si tenemos en cuenta que hay más de cien trastornos del sueño diferentes, aunque en líneas generales pueden agruparse en cuatro grupos.

  • Problemas para conciliar el sueño. Se trata del insomnio, un problema muy frecuente que impide que nos quedemos dormidos.
     
  • Problemas para permanecer despierto. Es el problema contrario al insomnio. La persona que lo padece tiende a quedarse dormida a cualquier hora del día o de la noche, lo que termina afectando a su vida personal y laboral.
     
  • Problemas para mantener un horario regular. Este problema lo sufren generalmente aquellas personas que trabajan a turnos y les impide conciliar el sueño en la hora prevista.
     
  • Problemas de interrupción del sueño. Son alteraciones del sueño que pueden incluir las pesadillas recurrentes, el sonambulismo o los terrores nocturnos, y es un problema que sufren especialmente los niños.
     

 Padecer alguno de estos trastornos del sueño supone un peligro añadido para la salud, ya que aumenta el riesgo de sufrir un accidente cardiovascular. También se relaciona el dormir mal con el aumento de peso, incluso con la obesidad, y con la aparición de la diabetes de tipo 2, así como con una mayor tendencia a caer en una depresión.

Buenos hábitos de sueño

Si bien es cierto que muchos de estos trastornos del sueño requieren un tratamiento médico, también es verdad que hay algunos comportamientos de nuestra vida diaria que pueden ayudarnos a mejorar la calidad de nuestro sueño y obtener así el descanso que necesitamos.

Hay determinados alimentos que nos ayudan a dormir bien, como son los lácteos, los huevos y los cereales. Así que conviene incluirlos en nuestras cenas que, en la medida de lo posible, deben ser siempre a la misma hora. Por supuesto, es necesario evitar el café o cualquier otra bebida excitante a partir de las 5 de la tarde, y el alcohol, en contra de la opinión generalizada, es un gran enemigo del sueño reparador.

La práctica de ejercicio físico a última hora de la tarde nos ayuda a dormir bien, y si al ejercicio le sigue un baño relajante, eso hará que lleguemos a la cama libres de estrés y de preocupaciones. Recuerda que tampoco conviene pasar demasiado tiempo en la cama, si ves que no te duermes, no te quedes dando vueltas porque te angustiarás más. Levántate y siéntate en el sillón mientras lees unas páginas de un libro, lo importante es que relaciones la cama con el hecho de dormir bien.

Puedes leer más artículos similares a Los peligros de dormir mal, en la categoría de Calidad de vida en Diario Femenino.

Publicado:
Actualizado: