Transexuales, los grandes olvidados

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Las asociaciones de gays y lesbianas en nuestro país están de enhorabuena por la última sentencia del Tribunal Constitucional que confirma la legalidad del matrimonio homosexual. Se trata de un gran paso en materia de identidad sexual y de libertades individuales, ya que la mayor parte de la sociedad ha aplaudido esta medida y cualquier otra que conduzca a una mayor tolerancia y a una disminución de la homofobia que aún hoy pervive.

Y mientras los gays y lesbianas siguen avanzando consiguiendo sus derechos, hay un colectivo que permanece relegado en el olvido. Porque la transexualidad es un tema desconocido e inabordable.

Conociendo a los transexuales

Pero nosotras no hemos propuesto abordar el tema de la transexualidad y poner un poco de orden en la confusión que rodea al mundo de los transexuales. Un transexual es una persona que se siente de un género distinto al de los órganos sexuales con los que nace. Así, hay hombres que nacen con órganos sexuales femeninos y mujeres que nace con órganos sexuales masculinos.

Obviamente la confusión sobre su identidad sexual rodea la vida de estas personas desde su infancia, viviendo en una contradicción permanente entre su apariencia física y su verdadera identidad. Y nos podemos imaginar perfectamente los conflictos personales, familiares, sociales y laborales con los que tienen que convivir las personas transexuales.

El desconocimiento de lo que significa realmente la transexualidad hace que la sociedad muestre un cierto rechazo, mantenga la discriminación hacia estas personas y los coloque en una especie de limbo jurídico que no hace sino aumentar los problemas de identidad de los transexuales.

Situación legal de los transexuales

Por si no fuera poco enfrentarse a un cambio de identidad sexual a nivel personal, los transexuales han de hacer frente aún a todas las lagunas legales que existen en torno a ellos, por no hablar de la escasa aceptación social. El camino hacia el cambio de sexo es largo y complicado y el proceso empieza por conseguir toda la ayuda psicológica posible.

Una vez que cuentan con el apoyo psicológico, los transexuales tienen que realizar una auténtica peregrinación médica que incluye profesionales de la salud de todo tipo, con el inconveniente de que no todos disponen de los conocimientos necesarios para trabajar en un caso de cambio de sexo. Endocrinos, ginecólogos, urólogos y cirujanos plásticos son los especialistas que se requieren en este largo proceso de cambio de sexo que durará años.

Y conseguido el cambio de sexo a nivel físico, los transexuales se enfrentan a una complicación más, que es su reasignación sexual a nivel legal. No todos los jueces reconocen inmediatamente el cambio de sexo, algo que no se produce hasta que se completa todo el proceso quirúrgico, por lo que el transexual puede pasar años sin que se le reconozca su verdadera identidad sexual. Y mientras tanto, lo único que puede hacer es cambiar legalmente su nombre por otro más ambiguo.

Para todos aquellos que aún se lo estén preguntando, la transexualidad no es un capricho personal, sino que tiene una causa biológica relacionada directamente con el grosor de la corteza cerebral. Y para que no queden dudas al respecto, un transexual no es lo mismo que un travesti, ya que éste no cambia de sexo, sino que ocasionalmente adopta la apariencia de un género distinto al suyo.