Las famosas convertidas en monstruos: cuando la cirugía estética se va de las manos

Olivia Blanc

Cuando la cirugía estética es la peor solución.

A veces, el afán de querer ser más y más y más guapa tiene todo los efectos contrarios. Cuando las famosas abusan del bisturí, las consecuencias son terribles. Caras deformadas, sonrisas de plástico y expresiones falsas; una operación que se va de las manos es garantía segura de fracaso.

Las famosas que pasan por el quirófano

La lista de celebrities que tendrían que arrepentirse de haber aceptado dejarse hacer todos esos destrozos en sus caras es larga. Entre los casos más extremos están Carmen de Mairena y Jocelyn Wildenstein. Ésta última, viuda de un millonario francés, ya ha desembolsado más de 4 millones de dólares en cirugía estética para parecerse a un gato. Pero no hay que llegar a esos límites para admitir que algunas famosas han tenido poco entendimiento con sus cirujanos. Esther Cañadas, Sylvester Stallone o Belén Esteban son algunos de los ejemplos más destacados.

Quizá alguien debería haberles aconsejado cuándo dejar de operarse.