A favor y en contra del sexo esporádico

Las ventajas y los inconvenientes del sexo ocasional

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Porque no quieren o porque no encuentran a la persona indicada, muchas personas no viven en una relación de pareja pero no por eso tienen que renunciar al sexo. Nos adentramos así en el mundo del sexo esporádico, con las citas, las conquistas, los ligues o los amigos con derecho, donde nada está garantizado pero donde todo es posible. Y la verdad es que tenemos argumentos a favor y en contra del sexo esporádico. Cara o cruz.

A favor del sexo esporádico

No seremos nosotras las que primero lancemos la piedra de afirmar que el sexo en pareja no es enriquecedor, pero sí es evidente que la vida de soltera y el sexo esporádico te proporciona un amplio bagaje de sabiduría sexosentimenal difícil de igualar. Ahí entra en juego el uso posterior de toda esa experiencia en las artes amatorias. En principio, la principal ventaja del sexo esporádico es la variedad.

La variedad de amantes que tiene una persona soltera es una fuente de enriquecimiento a todos los niveles. Entendemos que el sexo esporádico no es solo sexo, sino también cierta conquista aunque sea breve, citas variadas y conversaciones tan diferentes como personas pasen por tu cama. La diversidad es la base del enriquecimiento cultural y si eso se acompaña de un revolcón, pues la verdad es que no hay objeciones posibles.

La falta de compromiso que acompaña al sexo ocasional es ideal para algunas personas que no quieren enamorarse, que no quieren tener pareja o que están en ese momento vital de encontrarse a sí mismas a través de otros cuerpos. Que nadie piense que el sexo esporádico es sinónimo de frivolidad porque se pueden elaborar mil teorías filosóficas, psicológicas y antropológicas acerca de este tema.

En contra del sexo ocasional

Es bastante más complicado defender los contras del sexo esporádico. Lógicamente la principal desventaja es que no lo tienes siempre que quieres y puede que tengas que vivir épocas de escasez. Mención aparte merecen esas parejas insatisfechas que se quejan de una escasa actividad o de una drástica reducción de su vida sexual. Pero en principio, la vida en pareja garantiza el sexo mientras que el sexo esporádico no ofrece ninguna garantía de frecuencia.

En los últimos tiempos observamos una hipersexualización de la vida en general y de las relaciones sociales en particular. La relativa facilidad para obtener sexo sin compromiso emocional actúa en perjuicio del amor y de los sentimientos y con el tiempo, cada vez más gente se da cuenta de que el sexo esporádico está muy bien para una temporada y para adquirir más y mejor experiencia en la cama, pero al final queda un vacío de sentimientos que ningún amante puede llenar.

Puedes leer más artículos similares a A favor y en contra del sexo esporádico, en la categoría de Pareja en Diario Femenino.