Cuando tú quieres sexo pero él no

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El sexo es uno de los ingredientes fundamentales de una relación de pareja feliz, sana y duradera, por eso cuando falla el aspecto sexual saltan todas las alarmas. Más alarmante es, si cabe, la falta de deseo de él. Cuando se da la situación de que tú quieres sexo, pero él no, las leyendas urbanas entran en juego para boicotear tu relación. No las dejes, porque no tiene por qué ser un problema.

El mito de que los hombres siempre quieren sexo

La idea de que los hombres siempre quieren sexo y a las mujeres nos duele la cabeza está integrada como parte de esa cultura patriarcal que hipersexualiza a los hombres, mientras que a las mujeres nos deja el papel de secundarias y, a veces, de sufridoras. Pero la evolución está para fijarse en ella y olvidarse de ciertos mitos o leyendas urbanas.

No es cierto que los hombres siempre tengan ganas de sexo, así que si un día llegas a casa con un calentón importante y tu novio se hace el loco porque no le apetece nada de nada, no te alarmes. No se trata de una crisis de pareja, ni de un problema, ni de una infidelidad, ni de que ya no le gustes. No pasa absolutamente nada más que está cansado o no tiene ganas por lo que sea.

Y ese no tener ganas hay que respetarlo, igual que hay que respetar tu falta de deseo otras veces. Es importante no comerte la cabeza y evitar buscar fantasmas donde no los hay. La falta de deseo en un hombre o en una mujer tiene muchas causas y la mayoría de ellas son temporales, es decir, puede que ahora no quiera, pero tal vez dentro de dos horas sí, o mañana.

Qué hacer cuando tú quieres sexo, pero él no 

A pesar de que te hayas convencido de que no es un problema que tenga que ver contigo, seguramente estás en dudas sobre el procedimiento a seguir en esos casos en los que tu novio no quiere sexo. Hay varias alternativas:

+ Algo personal. Ante todo no te lo tomes como algo personal. No saques a la luz tus complejos o ese michelín obstinado porque no se trata de ti. No eres tú, es él.

+ Empatiza. Ponerse en el lugar de la otra persona se llama empatía y es fundamental para la buena marcha de la relación. Intenta averiguar si su falta de deseo se debe al estrés, a que hoy está de bajón o al cansancio.

+ No insistas. Piensa en cuando se da la situación inversa. Cuando a ti no te apetece tener sexo, seguro que no te gusta que él insista, ¿verdad? Pues déjalo correr.

+ Plan B. Tu plan era pasar la tarde entre las sábanas hasta quedaros agotados y quemar unas cuantas calorías, pero no puede ser. Pasa al plan B, que puede ser desde cocinar juntos a tiraros en el sofá a ver un capítulo de vuestra serie favorita, o dos.

+ Contacto. Que tu novio no quiera sexo no quiere decir que no puedas tocarle. Abrázale, acaríciale y bésale de forma que tu lenguaje corporal le arrope y le haga sentir querido. Quién sabe, a lo mejor después de una sesión de caricias, su deseo se despierta.

Y tú, ¿cómo te tomas que tu novio no tenga ganas de sexo?