Cuckolding o cuando poner los cuernos se convierte en una fantasía sexual

La práctica sexual de moda que más excita a los hombres

Laura Sánchez

Qué es el cuckolding

En el sexo, como en todo, también hay modas y tendencias y nosotras siempre estamos al día. Últimamente estamos oyendo hablar de una práctica sexual que dicen es la que más excita a los hombres y que gana adeptos entre las parejas de todo el mundo. Hablamos del éxito del cuckolding, ¿sabes lo que es? Te lo contamos todo.

Qué es el cuckolding

Una vez más tenemos que recurrir a nuestros escasos conocimientos de inglés para poner al día nuestra vida sexual. El término cuckolding hace referencia a los 'cornudos'. Sí, tal y como lees, la práctica sexual más demandada en los últimos tiempos por los hombres de todo el mundo es que sus parejas se acuesten con otro y se lo cuenten con todo detalle o incluso participen como espectadores.

Si la infidelidad se sitúa como uno de los principales problemas de pareja, el cuckolding es una forma de darle la vuelta a una situación negativa, convirtiendo un problema en una fantasía sexual en toda regla. Pero, ¿esto va en serio? Puede parecer una locura, pero los datos nos avalan y en los portales porno el término cuckolding es el segundo más buscado.

Prácticas sexuales diferentes: cuckolding

¿Qué hay de excitante en que te pongan los cuernos? Porque el cuckolding no es la típica relación abierta y tampoco se trata del tan moderno intercambio de parejas. Se trata de una relación extraconyungal demandada por el propio 'cornundo'. Ante el éxito del cuckolding, expertos en todas las materias se han preguntado por qué resulta excitante esta práctica sexual y hay varias teorías.

+ La teoría sadomasoquista

Algunos colocan el cuckolding muy cerca de las prácticas sadomasoquistas, donde se recibe placer en la humillación. Que te pongan los cuernos, que tu mujer te engañe con otro, resulta lo suficientemente humillante como para que llegue a excitarte. Un fetiche como otro cualquiera que es tan aceptable como cualquier práctica sexual que sea consensuada y de mutuo acuerdo.

+ La teoría machista

No falta una explicación machista en el sentido de que el hombre que se excita con el cuckolding al exponer a su mujer como un trofeo del que los demás pueden disfrutar. Su pareja, ofrecida como objeto sexual, le sitúa a él como el rey todopoderoso con capacidad para decidir quién, cómo y cuándo disfruta del placer sexual.

+ La teoría transgresora

Las fantasías sexuales: cuckolding

Muchas de las prácticas sexuales que más nos excitan lo hacen porque suponen una ruptura de la norma, una transgresión. Ocurre lo mismo con las fantasías sexuales, esas de las que a veces nos sentimos culpables. Con el cuckolding se rompe el principio sobre el que se sustenta la monogamia, el de la exclusividad sexual y eso supone una transgresión más.

+ La teoría bisexual

Hay teorías que apuntan a que todos somos bisexuales aunque no nos atrevamos a reconocerlo. Practicar el cuckolding supone, en este caso para el hombre, excitarse viendo a otro hombre hacer el amor, algo que en teoría no debería excitar a un heterosexual. Más allá de teorías sobre orientaciones sexuales, la curiosidad siempre ha sido un elemento esencial de la vida sexual.

En cualquier caso, tampoco conviene enredarse demasiado intentando comprender los motivos por los que nos excita una práctica sexual determinada. Si tu pareja te propone el cuckolding, como si te propone el sexo unicornio o cualquier otra práctica, eres tú la que debe aceptar o negarse siguiendo tus propios deseos. Nunca aceptes si no estás convencida, si no te apetece experimentar. Nunca aceptes solo por complacer a tu pareja.