Mujeres y hombres: el sexo a partir de los 35

Así es la vida sexual a partir de los 35 años

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo es el sexo a los 35

La monotonía se instala en las relaciones de pareja y por eso parece que ya lo tienen todo visto y vivido en cuestión de sexo. Pero nada de eso. Si bien en pareja se puede experimentar juntos, la soltería es la etapa ideal para disfrutar del sexo a los treinta y tantos. Esa conjunción entre experiencia y ganas de vivir cosas nuevas es lo que marca la vida sexual a partir de los 35.

Qué buscan las mujeres en el sexo a partir de los 35

Lo interesante de la vida es que vamos acumulando experiencia sin perder la capacidad de sorprendernos y en el sexo ocurre lo mismo. A partir de los 35 la vida sexual suele experimentar una transformación y dar un giro de lo más interesante. Atrás quedan los complejos de la juventud y también la rutina si está en pareja. A los 35 ya te has cansado de todo eso y quieres más o, por lo menos, mejor.

Desde la perspectiva que da cierta madurez emocional y con la seguridad propia de mujeres independientes que saben que se merecen lo mejor, las mujeres a los 35 tal vez sean más exigentes a la hora de elegir el hombre adecuado, pero también es verdad es que se atreven con todo. Como ningún hombre viene con garantías de ser un dios del sexo, hasta que no rompes el envoltorio no te das cuenta de si es apto o no para volver a quedar con él.

Pero eso no es un problema para las treintañeras que saben cómo desembarazarse de un hombre que no les gusta, que saben cómo hacer que desaparezca de su cama ese desconocido o que tienen la iniciativa suficiente para llamarle después del sexo y quedar otra vez con él. Porque a veces, las mujeres de treinta y tantos se encuentran con auténticas joyas sexuales con las que merece la pena repetir.

Y si merece la pena repetir no es tanto por haber acertado con el hombre adecuado, que también, pero es más porque a esa edad se vive el sexo con más naturalidad, sin prejuicios y con un único objetivo que es disfrutar. Frente a la inexperiencia de los 20 se sitúa la seguridad y la curiosidad de los 30. Pero tranquilas, que la vida sexual no acaba en esta década.