Posturas para hacerlo en la ducha

Ventajas y desventajas de hacerlo en la ducha

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Es loable intentar por todos los medios que la rutina no acabe con la pasión en la relación de pareja y por eso aplaudimos cualquier experiencia novedosa y excitante. Hablamos de sexo, de renovar la vida sexual en pareja y de salir de la cama para cambiar un poco de escenario. Y esa renovación nos lleva directamente hasta el baño, así que hemos buscado las mejores posturas para hacerlo en la ducha (pero con mucho cuidado).

¿Estás segura de que quieres hacerlo en la ducha?

Antes de ponerte en faena, te pedimos que te lo pienses dos veces. ¿Estás segura de que quieres hacerlo en la ducha? Entendemos que no te puedes resistir a la tentación de ahorrar agua mientras tu chico se está duchando, entendemos que no quieres que vuestros cuerpos estén desvinculados ni un segundo, entendemos que la atracción es irremediable pero, sobre todo, entendemos que has visto demasiadas películas.

El sexo en la ducha es peligroso, la ducha es el lugar más peligroso de la casa para hacerlo: Hay riesgo de resbalones, problemas infinitos con el preservativo, poco espacio para movimientos, la cortina de la ducha quiere hacer un trío y el champú no es el mejor compañero de revolcón. Como lees, si no tenéis cuidado la cosa puede terminar fatal.

Pero tú sigues empeñada y a tu chico le parece una idea estupenda esa de experimentar en el sexo probando en lugares nuevos, en este caso la ducha. Porque en las películas es todo muy sexy, es todo de lo más erótico y los protagonistas salen de la ducha tan limpitos, tan satisfechos y tan sonrientes que no lo puedes evitar: tienes que probar. 

Las mejores posturas para hacerlo en la ducha

Esperamos que tengas en la ducha alguna barra bien fijada a la pared y también una alfombrilla antideslizante. Esperamos también que tengas lubricante apto para espacios acuáticos porque, a pesar de que estáis mojados por fuera, el agua produce sequedad en el interior. Y con todo eso y con vuestras ganas, ya podemos empezar.

+ Sexo oral. Es la modalidad que menos riesgos presenta en la ducha. Sexo oral para ti y para él, pero no al mismo tiempo, que esto es muy complicado en vertical, bien agarraditos y con mucho cuidado de no resbalar.

+ La amazona acuática. Tampoco presenta grandes riesgos, aunque no resulta tan sexy como parece. Si él se tumba y te pones encima cabalgándole cual amazona acuática mientras el chorro de la ducha cae sobre tu espalda puede que el orgasmo llegue en cualquier momento si no se te acaba el agua caliente.

+ De rodillas. Arrodillados en la alfombrilla antideslizante, cara a cara y bien agarrados el uno al otro. Es una postura que favorece mucho la intimidad en la pareja, aunque no es la mejor para dar rienda suelta a una pasión desbocada.

+ De espaldas. La postura preferida es esa que sale en las películas. Los dos de pie, tú con las manos apoyadas en la mampara de la ducha, él detrás de ti haciéndote de todo, el vapor del agua mezclándose con el deseo, el agua corriendo por vuestros cuerpos... Sí, pero esta postura requiere movimientos lentos y muy cuidadosos.

+ Preliminares. Tal vez podamos llegar a un acuerdo y dejar la ducha como un lugar perfecto para unos preliminares inolvidables y rematar la faena en un lugar que os permita más libertad de movimientos con menos riesgos de caídas. Que no, que no hace falta volver a la cama, pero el sofá es mucho más seguro y muy cómodo.

Y tú, ¿lo has hecho alguna vez en la ducha? ¿qué posturas prefieres para hacerlo en la ducha?