Señales que delatan que has tenido sexo

Descubre en qué se nota que has tenido sexo

Laura Sánchez

Señales que delatan que has tenido sexo

Tus compañeras en la oficina te preguntarán qué pasó anoche y tú que eres muy discreta no darás detalles, pero no hace falta porque se te nota todo. Se nota que anoche tuviste un encuentro caliente caliente del que todavía estás disfrutando. Estas son las señales que delatan que has tenido sexo porque tus compañeras no son adivinas, ¡es que se refleja en tu cara! 

Señales que delatan que has tenido sexo

La sonrisa no te la quita nadie, aunque hayas dormido menos horas. ¿Te suena? Hablamos de esas noches de sexo memorable, del buen sexo, no del sexo por inercia. Hablamos de esos encuentros sexuales que te hacen tocar el cielo y por eso se te nota mucho.

¿No has notado cómo hoy te duele menos madrugar, te cuesta menos ir al trabajo y hasta te levantas con una energía imparable? Aunque te duele todo el cuerpo, la verdad. Sin necesidad de marcas de pasión desmedida, has de saber que todos van a saber que anoche disfrutaste del sexo, porque se te nota y mucho.

+ Radiante. Se nota porque estás radiante. El (buen) sexo produce una serie de cambios en el organismo que hacen que te sientas más feliz y que tu grado de satisfacción vital aumente considerablemente. ¿A ver si el secreto de la felicidad va a estar escondido entre las sábanas y no nos habíamos dado cuenta?

+ Relajada. Los músculos relajados, no durante el sexo, pero sí después, sobre todo si tienes uno de esos orgasmos históricos. Menos tensión muscular y menos estrés es el resultado de una noche apasionada.

+ Adiós al colorete. Si anoche tuviste un encuentro sexual muy caliente, seguramente cuando te maquilles por la mañana te darás cuenta de que no necesitarás colorete. El rostro ligeramente sonrosado es porque, con las relaciones, el flujo de la sangre aumenta por todo tu cuerpo.

+ Atractivo. También notarás que tu atractivo aumenta y que los hombres se sentirán atraídos por ti (sí, justo ahora que no lo necesitas). Esto es porque durante el sexo se liberan esas feromonas que atraen irremediablemente.

+ Mirada. Que se te nota en la mirada, cantará alguno de tus compañeros de trabajo. Y no precisamente porque estés enamorada, que no necesariamente, sino porque has tenido una noche de sexo que aún no has podido olvidar. Ese brillo en los ojos no es por el madrugón.

+ Labios. Si estabas buscando el secreto para unos labios más voluminosos y sexis, aquí lo tienes, sin necesidad de pasar por el quirófano. El hecho de que te hayas besado con tu compañero de cama como si fuera la última vez, deja los labios hinchados, ¡para qué nos vamos a engañar! Y que estés mordiéndote los labios cada vez que te acuerdas de las escenas más calientes, también hace su trabajo.

+ Falta de concentración. Pero no todo son alegrías después de una noche de sexo. Ese despiste que llevas hoy es producto de las pocas horas de sueño y de las escenas que te asaltan cada 30 segundos. ¿Estás trabajando o estás viendo una película para adultos en tu mente? Venga, céntrate.