6 inequívocas señales de que eres malo en la cama

Tratamos de mejorar nuestra vida sexual y para eso debemos señalar algunos defectos

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Atención, hombres. No por mucho decir que sois los mejores en la cama se convierte en realidad. Aclaramos esto como también aclaramos que el concepto de bueno y malo en la cama es muy relativo y que depende mucho de la compañía, del momento, del ambiente, etc. No desesperes, pero intentar mejorar es de sabios. Así que puedes anotar mentalmente estas señales que indican que eres malo en la cama aunque tú te creas el rey.

Cómo saber si eres malo en la cama

Ninguno de tus últimos ligues ha querido repetir un encuentro contigo y tus esquemas vitales se derrumban. Tú que siempre habías pensado que eras el rey de la cama, te empiezas a cuestionar si algo estás haciendo mal. ¿Quieres saber si eres malo en la cama? Estas son las señales.

1 ¿Prelimi qué?

Si no sabes lo que son los preliminares, si te lanzas directo al coito, si nada más decirte su nombre ya estás metido dentro de ella, es posible que te estés precipitando. Los preliminares no son solo calentamiento, también forman parte del acto sexual en sí y son absolutamente imprescindibles.

2 La roca

Hay hombres que son como una roca y no nos referimos precisamente a la dureza de su herramienta sexual. Nos referimos a esos hombres que están en pleno acto y no dicen nada, no gimen, no emiten ningún sonido. Se mueven, puede que hasta se muevan rítmicamente, pero su falta de expresión emotiva hace que la mujer que esté debajo, encima o al lado piense que está haciendo el amor con un ser inanimado.

3 Solo te preocupas de tu placer

Como piensas que eres el rey de las camas, no te planteas que cada mujer es diferente y tiene diferentes necesidades y gustos. Tú vas a lo tuyo, porque sabes que controlas el tema. Y lo tuyo es precisamente tuyo, tu propio placer. Recuerda que el sexo siempre es cosa de (al menos) dos personas.

4 El corredor

Tal vez debamos echarle la culpa al entorno cultural en el que hemos crecido, pero hay cierta obsesión por llegar al orgasmo que hace que el resto de la relación sexual se quede deslucida. El orgasmo no es protagonista de una relación sexual, sino el colofón de un proceso de placer que puede durar mucho tiempo sin necesidad de penetración. Anota eso, por favor.

5 La anatomía femenina

No es necesario que seas médico o te hayas estudiado un manual de anatomía femenina, pero para ser bueno en la cama, tienes que conocer el cuerpo de una mujer. Saber dónde está cada cosa y, por qué no, para qué sirven ciertas partes del cuerpo. Y no, eso no lo aprendes viendo porno.

6 El actor porno

No vamos a entrar en la consideraciones morales de ver películas para adultos. Pero sí podemos afirmar rotundamente que esos hombres que basan su aprendizaje sexual en este tipo de películas son malos amantes. El sexo no es una película porno, al igual que el amor no es una película romántica. Cuanto antes lo aceptemos, mejor para todos.