Beso de Singapur: El placer milenario del pompoir

Nunca es tarde para descubrir una técnica milenaria con la que conseguirás más placer

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cualquier truco que pueda mejorar nuestra vida sexual es bienvenido y más cuando se trata de algo sencillo. Como no tenemos vocación de contorsionistas para hacer cabriolas en la cama, buscamos técnicas sencillas que nos llevarán al máximo placer. Descubre el beso de Singapur, también conocido con pompoir, y ponlo en práctica en tu próximo encuentro.

Qué es el beso de Singapur

Que no te despiste su nombre porque el beso de Singapur no es un beso. Al menos no alguno de los tipos de beso que puedes dar con la boca. La historia de este beso es milenaria y adquirió fama mundial de la mano de una prostituta de Singapur que era capaz de introducir y sacar el pene solo con los movimientos de su vagina.

Ya ves que la boca no interviene para nada a la hora de dar este beso que también se empezó a llamar Pompoir cuando la técnica se extendió en Francia. Si estás pensando que te faltan experiencias sexuales como para poner en práctica este beso de Singapur, te equivocas. Porque es de lo más sencillo.

Se trata de una de las prácticas más eróticas y está al alcance de todas las mujeres. El beso de Singapur son los movimientos de contracción y relajación que puede hacer tu vagina durante la penetración causando un efecto de succión que puede llevaros a un orgasmo más intenso a ti y a tu pareja.

Cómo hacer el beso de Singapur

A estas alturas te estarás preguntando cómo se da este beso tan especial. Es fácil. Algunas mujeres lo hacen de forma natural y otras deben practicar, pero en la práctica también está la gracia. Es tu músculo pubocoxígeo el que se encarga de estimular el pene con sus movimientos de contracción. ¿Y cómo se hace eso?

La próxima vez que vayas al baño, intenta cortar el pis a la mitad durante dos segundos. ¿Lo has conseguido? Seguro, porque es sencillísimo. Esto te servirá para identificar ese músculo y en tu siguiente encuentro sexual haz lo mismo cuando tengas el pene de tu pareja dentro de tu vagina.

Él alucinará por esa estimulación tan particular y tú conseguirás intensificar tu orgasmo. Además, este ejercicio te servirá para mantener en forma tu zona pélvica y evitar en el futuro las pérdida de orina. Más placer y más salud, ¿qué más se puede pedir a una técnica sexual?