10 cosas que Sexo en Nueva York nos contó de la amistad

Marta Marciel

Sexo en Nueva York fue una de las series de nuestras vidas. Nos hablaba de relaciones amorosas, de hombres, de trabajo, de éxito, de fracasos y éxitos amorosos, e incluso de moda y de cómo exprimir cada día al máximo. Pero si aprendimos algo con la serie que le dio la fama absoluta a Sarah Jessica Parker, fue sobre la amistad. 

10 lecciones de vida de Sexo en Nueva York sobre la amistad

1 Las amigas son para siempre. Aunque hay amistades que terminan de forma abrupta, las verdaderas amigas permanecen para siempre. Y sino, que se lo digan a Samantha, Carrie, Miranda y Charlotte, que a pesar de todos los cambios y distintos senderos que siguieron sus vidas, permanecieron unidas hasta en los peores momentos. 

2 Las amigos a veces juzgan. Es inevitable ser humanos. Aunque queramos a nuestras amigas más que a nosotras mismas, juzgamos sus vidas y sus acciones casi sin querer. Carrie juzgó la prolífica vida sexual de Samantha, Miranda el hecho de que Charlotte dejase de trabajar por voluntad propia, y un sinfín más de situaciones. Nadie es perfecto, ni siquiera en la amistad. 

3 Las amigos a veces se enfadan. Es imposible, porque cada cual es una persona individual. Recordamos cómo Miranda y Carrie dejaron de hablarse durante días, cómo Samantha y Charlotte por un tema de su hermano. Es humano, no pasa nada. 

4 Las amigos siempre te defienden. Porque las amigas son leonas con las suyas, y así lo aprendimos con Sexo en Nueva York. Todas sabían que Carrie estaba loca por Mr Big, pero trataron de defenderla en todo momento. Y así con todas las relaciones que hacían sufrir a las chicas de la Gran Manzana. 

5 Las amigas están por delante de las relaciones. Este fue uno de los errores de Carrie, que prefería a Mr Big por delante del mundo entero. Realmente son las amigas las que siempre están a tu lado cuando te fallan las piernas. Dejarlas por el chico que te gusta es un verdadero drama innecesario. 

6 No hay mejor plan que estar con tus amigas. Puede que en un primer momento prefieras irte de cena romántica para una primera cita, pero si te paras a pensarlo, ¿quién ha estado contigo cuando ese chico no te hacía ni caso? Una jornada de compras, una cena o un baile con tus chicas puede ser lo mejor que tenga el sábado noche. 

7 La vida cambia, las verdaderas amigas no. Es imposible mantenerse con el mismo pensamiento y la misma cabeza eternamente. El tiempo pasa, la vida tiene sus cambios y las personas evolucionan. Vimos a Samantha enamorarse, a Charlotte divorciarse, a Miranda siendo mamá y a Carrie dejando Nueva York. Estos cambios sucedieron en sus vidas, pero ellas se mantuvieron unidas

8 Las amigas acompañan en los cambios. Un embarazo, un cambio de domicilio, un nuevo trabajo, una ruptura inesperada... la vida está llena de cambios, y son las verdaderas amigas las que están siempre al pie del cañón para hacerlos más llevaderos. 

9 Las amigas siempre se dicen la verdad. Aunque duela, muchas veces son los mejores amigos quienes verbalizan lo que realmente necesitamos. En Sexo en Nueva York vimos a cuatro amigas que se decían constantemente lo que pensaban, independientemente de que esto pudiera o no sentar mal a la otra persona, porque el cariño está por encima. 

10 Las amigas no te echan las cosas en cara. La verdadera amistad tiene fases, y es cierto que no siempre nos vemos en la misma situación con amigas y amigos de toda la vida. En Sexo en Nueva York vimos cómo las cuatro amigas tuvieron que recular en muchos temas que nunca pensaron que les harían cambiar de pensamiento. Ahí estuvieron el resto del grupo para apoyarla y no pronunciar esa cruel frase: 'te lo dije'.