10 decisiones terribles de Carrie en Sexo en Nueva York

Marta Marciel

Si hubo un personaje que marcó un antes y un después en la televisión, esa fue sin duda Carrie Bradshaw en Sexo en Nueva York. El personaje al que dio vida durante seis temporadas Sarah Jessica Parker fue único, pero también la peor amiga de Nueva York y la persona que peores deisiones tomaba en la ficción. Estos fueron sus 10 errores más terribles. 

Las 10 malas decisiones de Carrie Bradshaw

1 Engañó a Aidan. Sin duda, jamás perdonaremos que Carrie dejase escapar al bueno de Aidan. Y sobre todo, que le engañara de forma sistemática con Mr. Big, de quien seguía enamorada. Aún así, Aidan regresó a sus brazos hasta que ella lo volvió a estropear. 

2 Volvió una y otra vez con Mr. Big. El gran error de Carrie fue Mr. Big desde el momento en el que se cruzaron en Nueva York. Big era el chico malo, el que no se comprometía, el que se casó con otra y el que siempre dejaba tirada a la pobre Bradshaw. Que fuese en su búsqueda a París tras seis temporadas no le convierte en el chico bueno. 

3 Dilapidó sus ahorros. El hecho de que Carrie Bradshaw pagase su apartamento y los 100 pares de zapatos a 400 dólares cada Manolo Blahnik con su columna y no ahorrara ni un centavo casi le deja en la calle. Menos mal que sus amigas estaban ahí para rescatarla.

4 Exigió dinero a Charlotte. Cuando Carrie casi se convierte 'en la mujer que vivía en un zapato', Miranda, Samantha y Big le ofrecieron dinero, algo que no hizo Charlotte por miedo a que su amistad se viniera abajo. Esto casi sucede cuando Bradshaw le exigió que lo hiciera, algo que finalmente ocurrió gracias al anillo de compromiso de la buena York. 

5 Dejó Nueva York por el ruso. La única persona en toda la serie que no veía que la relación con 'el ruso' era un fiasco era la propia Carrie. La neoyorkina más pizpireta se enamoró del romanticismo del siglo XVII y decidió dejar la ciudad por instalarse en París con un hombre que amaba más su obra que a su amante. 

10 decisiones terribles de Carrie

6 Juzgó a Samantha. A una mujer culta como Carrie se le presupone una apertura de miras que desde luego no tuvo el día que juzgó mal a Samantha por sus encuentros íntimos con un repartidor de correo. ¿No eras tan moderna? Aprendimos mucho de Samantha

7 Dejó de lado a Miranda. Alguna de las grandes peleas de Sexo en Nueva York tuvo como grandes protagonistas a Miranda Hobbes y Carrie Bradshaw. Las ansias de protagonismo de Carrie y su obsesión por el amor o por Big o Aidan, según tocase, hicieron que Miranda se viera sola -y con una contractura de cuello- en casa, sin que su amiga le ayudase. Menos mal que sí accedió a ser la madrina del pequeño Brady. 

8 Pasó de Stanford. Si hay un personaje tierno al 100% de Sexo en Nueva York, ése es Stanford Blanch. El personaje gay mejor amigo de Carrie siempre estuvo a su vera, pero ella le pagó en un momento con una mala moneda, cuando no le hacía caso por haberse enamorado. 

9 Abandonó su columna. Si a algo le debía Carrie Bradshaw la vida y sus zapatos era a su columna sobre sexo en en New York Star, su única fuente de ingresos que deja definitivamente para irse con el ruso a vivir a París. 

10 Nunca dejó de ser egocéntrica. Adoramos Sexo en Nueva York y por ende también a Carrie Bradshaw, pero eso no significa que no sea uno de los personajes más egocéntricos de las series de televisión. Un rasgo de su personalidad que le hacía atractiva pero que fue un gran error.