Lo que sabemos de la vida gracias a Sexo en Nueva York

Marta Marciel

Si hay una serie que nos ha marcado de por vida, ésa ha sido Sexo en Nueva York. A pesar de los looks imposibles, los diálogos aparentemente sin fundamento y un revestimiento de aire fabuloso neoyorkino poco creíble, el serial de seis temporadas de Sarah Jessica Parker es más profundo de lo que parece. Por eso, ante una posibilidad remota de que la serie vuelva a nuestra pequeña pantalla, repasamos todo lo que aprendimos del amor, de la vida, del sexo y de la amistad con la serie de Carrie Bradshaw

Todo lo que nos enseñó de la vida Sexo en Nueva York 

- Las amigas son lo primero. Si encuentras a esas mujeres que sean tu alma gemela, estarás salvada. Las amigas son buenas para el corazón, alargan tu vida y mejoran tu autoestima y tus habilidades sociales. Así nos lo enseñó Sexo en Nueva York, la serie en la que además de la búsqueda del hombre perfecto estaba el mantenimiento de la estabilidad con las amigas. Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda eran mejores amigas, jamás descuidaban una cita y se ayudaban las unas a las otras. Eres el reflejo de tus amigas, porque ellas son tu mayor tesoro. 

- No todos los hombres son malos. Manda narices reconocer que sí existe el chico bueno teniendo en cuenta que una de la decisiones más terribles que cometió Bradshaw fue quedarse con Big después de perseguirle por todo Manhattan. Sin embargo, gracias a la serie descubrimos a hombres de buen corazón como Aidan, Steve, Smith o Harry

- Los zapatos son la mejor terapia. Reconozcámoslo: todas nos hemos ido de compras cuando estábamos de bajón y tener un buen par de zapatos nuevos nos ha subido el ánimo. No significa que te gastes todo tu capital en tener 100 pares de zapatos de 400 euros como Carrie, pero sí que en lo material muchas veces está la clave para sacar la cabeza y seguir adelante. Y si lo tuyo no son los zapatos, apúntate al power dressing como Samantha Jones, una mujer poderosa por dentro y por fuera

- El amor está donde menos te lo esperas. Y sino, que se lo digan a Samantha. La dama de hierro del sexo cayó rendida a los evidentes encantos de Smith Jerrod, pero el amor que él sentía por ella terminó enamorándola contra su voluntad. Lo mismo le pasó a Charlotte con su abogado Harry o a Miranda con Steve Brady, el camarero que revolucionó sus esquemas y le dio a su pequeño. 

- El sexo te hará sentir poderosa. Otra vez tenemos que hablar de Samantha. Y ella proclamaba los beneficios del sexo sin ataduras, algo que también practicaban sus amigas. Sentir el poder de tu cuerpo y el potencial femenino, compartido en clave de placer con la persona con la que quieres tener sexo puede ser de lo más beneficioso. 

- Tu trabajo puede ser fuente de tu éxito personal. Si algo nos enseñaron las chicas de Sexo en Nueva York fue a ser mujeres independientes y exitosas en sus profesiones. Samantha como tiburona de los negocios en el ámbito de la publicidad, Carrie como escritora de éxito en su columna de sexo, Charlotte como galerista y Miranda como abogada implacable. El trabajo puede ser tu fuente de inspiración diaria si encuentras el adecuado para ser más feliz.