Sexo en Nueva York: todo lo que aprendimos de Samantha Jones

Marta Marciel

Si hay un personaje que marcó Sexo en Nueva York más allá de Carrie Bradshaw, esa fue Samantha Jones. El personaje interpretado por Kim Cattrall es salvaje y tierno al mismo tiempo, y nos dio muchas lecciones sobre la vida que continúan en nuestros días. Su visión del sexo y de la amistad son tan auténticos que deberían aplicarse en el día a día. Esto es lo que aprendimos de Samantha Jones. 

Las lecciones de vida de Samantha Jones

1 Las amigas son lo más importante. Si hay algo que diferencia de manera fundamental a Carrie Bradshaw y Samantha Jones es que la rubia más peligrosa de Nueva York es ante todo, una amiga leal. Escucha, jamás juzga y siempre tiene tiempo y lugar para sus mejores amigas. Carrie, por su parte, demostró ser la peor amiga del mundo en decenas de ocasiones. 

2 La amistad es la familia que eliges. Para el personaje de Samantha, no todo fueron alegrías en su vida. Es una luchadora y el abandono prematuro de su padre hizo que se criara en una familia de mujeres fuertes que cada día tenían que pelear por sobrevivir. Por eso, en la serie de televisión ella eligió a su propia familia en sus amigos. 

3 Los hombres son para divertirse. ¿Por qué las mujeres no pueden disfrutar del sexo ocasional al igual que los hombres? El personaje de Samantha Jones se iba a la cama con quien quería, cuando quería y como quería. Los hombres le divierten y le hacen sentir sexy y fabulosa, y nada mejor para aprender de la vida y el sexo que entre sábanas. 

4 Todas nos podemos enamorar del hombre equivocado. Hasta las más duras se han enamorado del chico malo. Porque no podía, porque no sabía o porque directamente era un lobo con piel de cordero, ha caído en sus redes hasta la gran Samantha Jones. El personaje de Kim Cattrall experimentó el amor, los celos, el despecho y el más amargo desamor de la mano de Richard Wright, que le fue infiel cuando ella le había entregado por completo su corazón. 

5 Todas nos podemos enamorar del hombre correcto. Cuando parecía que todo estaba perdido tras Richard, y que la vida sexual de Samantha Jones siempre sería prolífica, de pronto apareció Smith Jerrod, el magnífico Absolut Cachas que no sólo se convirtió en una estrella, sino que le dio cariño, amor y protección a Samantha, quitándole por fin la máscara de chica dura y dejándose amar por un hombre bueno que sí la merecía. Porque el amor existe, y los hombres buenos también. 

6 La libertad sexual es libertad mental. ¿Quién dijo que no se puede tener parejas sexuales simultáneas, probar todo tipo de filias, fantasías e incluso géneros? Samantha Jones nos enseñó que el sexo está para disfrutar, para aprender del cuerpo del otro y del de una misma, que aceptar nuestro cuerpo es fundamental para gustar a los demás, y que el placer es infinito. Grandioso el momento en el que descubre que puede ser lesbiana durante unas semanas, y cuando el columpio le dio alas para volar sin miedo a ETS. 

7 Para ser fabulosa hay que parecerlo. El personaje de Samantha Jones no hubiera sido el mismo sin el maravilloso vestuario de la estilista Patricia Field en Sexo en Nueva York. Samantha es una empresaria de éxito y además se adora a sí misma, por lo que su vestuario es salvaje, sensual y muy sofisticado. Ser fabulosa depende de dos cosas: de una actitud que genere seguridad y en un buen fondo de armario. 

8 Tener un negocio propio requiere implicación total. Samantha Jones levantó su propio imperio de relaciones públicas, y esto fue gracias a su constancia y a su personalidad. Tener un negocio hace que tengas que implicarte al máximo, ser perfeccionista y una auténtica 'tiburona', tal y como aprendimos de la diva. 

9 La actitud es lo más importante para triunfar. Si hay algo que define perfectamente al personaje interpretado por Samantha Jones es que la seguridad en uno mismo genera éxito, tanto personal como profesional. Quererse, aceptarse y confiar en una misma ciegamente ayuda a conseguir los objetivos vitales. Palabra de Samantha Jones. 

10 La vida está para vivirla. No hemos encontrado un personaje más activo, intenso y sensacional que Samantha Jones en la televisión, ni queremos encontrarlo. Samantha Jones nos enseñó que la vida está para vivirla, para disfrutarla y para exprimirla al máximo. Porque solo se vive una vez, y para ello hay que pisar fuerte.