Cómo el sexo me salvó de la depresión

El médico de Margaret Sullivan le recetó más actividad sexual para salir de esta situación

Visitante (DF)

Cómo el sexo me salvó de la depresión

¿Puede el sexo curar una depresión? Si le preguntamos a Margaret Sullvian, la protagonista de nuestra historia, su respuesta sería rotunda: "Sí, el sexo le salvó de mi estado depresivo".

La salud mental de esta mujer madre de tres hijos era bastante débill. Durante décadas sufrió anorexia y bulimia, además de cambios bruscos de humor, miedos constante y agresividad permanente. Su vida estaba fuera de control y solo un diagnóstico de su médico confirmando un trastorno bipolar hizo que Margaret empezará a ver un poco de luz al final del camino. 

El facultativo le recetó a Margaret unos medicamentos concretos para su enfermedad y le sugirió que abandonara el consumo de alcohol y que hiciera ejercicio de manera de regular. Pero también, y aquí estuvo la sorpresa, le recomendó que practicara sexo siempre que pudiera. Casi sin reponerse del shock que le produjo el consejo de su médico, Margaret descubrió cómo el sexo con su pareja le estaba ayudando a estabilizar su estado de ánimo. 

Beneficios del sexo para curar la depresión 

El sexo relaja, mejora la autoestima, adelgaza, aumenta las defensas... Son múltiples los beneficios del sexo en el ser humano pero es que, además, con el sexo tenemos orgasmos, que ayudan a liberar hormonas que mejoran el estado de ánimo y, según algunos expertos apuntan, el semen contiene compuestos antidepresivos suaves. 

Pero, como bien explica, Margaret sexo implica muchas cosas más: "No siempre tenemos que tener relaciones sexuales, algunas veces es simplemente besarnos, abrazarnos o simplemente acariciarnos", dice y añade:  "Desde entonces, yo estoy mejor desde un punto de vista psicológico y la relación con mi pareja se ha consolidado y afianzado más, ya que con tres niños pequeños se resquebrajó un poco. Puede ser una coincidencia, pero la intensidad y la calidad de mi vida ha mejorado un 1000% y mi equilibrio mental se mantiene estable. ¡Soy mujer feliz, esposa feliz y madre feliz!". 

Cómo el sexo me salvó de la depresión

"El sexo eleva nuestro estado de ánimo a través de la liberación de hormonas y endorfinas que causa en nuestro cerebro. Aumenta la oxitocina (la hormona del amor), la serotonina (la hormona de la felicidad) y los niveles de dopamina. Estos nos ayudan a experimentar sentimientos de amor, conexión y felicidad", dice el sexólogo Isiah McKimmie. 

Debido a este cóctel sexy de hormonas y endorfinas creado a través de la práctica sexual, el sexo puede ayudar a reducir los sentimientos de ansiedad y depresión, mientras que también ayuda a mejorar la autoestima. En un nivel físico, el sexo regular puede disminuir la presión arterial, reducir nuestro riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular y aumentar nuestro sistema inmunológico. El peligro, por supuesto, es involucrarse en sexo físico o emocionalmente arriesgado para poder alcanzar ese nivel. Por eso, es importante que desarrollemos otras formas de lidiar con nuestras emociones y sentirnos bien también.