Falsos mitos vaginales: verdades y mentiras sobre la vagina

Seguro que has oído estas leyendas urbanas sobre tu vagina

Andrea Collantes

La sexualidad femenina está cargada de leyendas urbanas que con el tiempo se han ido convirtiendo en creencias y verdades, pero ha llegado la hora de desmentir algunos de los falsos mitos vaginales más populares. Hablamos sobre las verdades y mentiras sobre la vagina de los que todo el mundo habla sin saber. 

Algunos falsos mitos de la vagina

+ Todas las vaginas son iguales siempre

Falso. El tamaño medio de la vagina está entre 6 y 8 centímetros sin estimulación mientras que, cuando está excitada aumenta su tamaño de 10 a 12 centímetros. Si durante las relaciones sexuales se experimenta dolor, no significa que la vagina sea pequeña si no que no ha sido correcta o suficientemente estimulada  o que existan algunos problemas como el vaginismo.

Además, cada vagina es un mundo y cada mujer es única.

+ La mujer no eyacula

Falso. Conocido como el mito de la mujer fuente, en el momento del orgasmo, sale de la uretra un líquido a propulsión que viene acompañado de un placer extremadamente intenso. Muy pocas mujeres han experimentado la eyaculación femenina y no se sabe si es algo particular en ellas pero, muchas no lo experimentan hasta dar con la pareja que pulsa el botón de inmenso placer. Cada orgasmo es único y diferente de todos los demás. 

+ Después del parto la vagina se hace más ancha

Falso. Una de las características principales de la vagina es su elasticidad. Durante el parto, la vagina se hace más ancha pero a continuación esta vuelve a su tamaño original, ya que el interior de la vagina está preparado para dar lugar a esta dilatación. Sin embargo, siempre es aconsejable ejercitar los músculos que rodean la vagina, especialmente después del parto, para evitar así la incontinencia urinaria.

La fisioterapeuta especialista en suelo pélvico Caroline Correira te cuenta en el siguiente vídeo los ejercicios que puedes hacer durante el posparto para recuperar la postura. 

+ El tamaño del pene importa para el punto G

Falso. El punto G está situado entre 3 y 5 centímetros de la entrada a la vagina por lo que (casi) cualquier pene puede alcanzarlo. Es importante tener en cuenta que, aunque el punto G sea estimulado, sólo en un porcentaje de los casos se llega al orgasmo. El punto de placer de la mujer se encuentra principalmente en el clítoris pudiéndose utilizar los dedos para su estimulación.

+ La ducha vaginal previene el embarazo

Falso. En ningún caso las duchas vaginales son recomendables ya que pueden provocar un desequilibrio en la flora vaginal que dé lugar a infecciones. Mucho menos debe hacerse como método de prevención para el embarazo, puesto que no es un método anticonceptivo y por supuesto, no previene de contraer enfermedades de transmisión sexual.

+ Si hay himen es virgen

Falso. Hay muchas mujeres que nacen sin himen, se les ha roto debido a una mala caída o nunca se les rompe ya que es muy elástico. Por ello, el himen nunca puede ser un factor determinante para saber si una mujer es o no virgen.

+ La vida sexual de la mujer termina con la menopausia

Falso. Cierto es que con la menopausia el apetito sexual puede verse afectado o dar lugar a desajustes en la vagina como la sequedad vaginal pero, en ningún caso es el fin de la vida sexual. Incluso, algunas mujeres es en esta etapa donde alcanzan la plenitud sexual.

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