Pesas vaginales para rejuvenecer la vagina y aumentar el placer sexual

Rejuvenecimiento vaginal

María Fernández

Cómo conocer bien tu vagina

Si vas al gimnasio para fortalecer tus piernas y glúteos, ¿por qué no ejercitar también la vagina? La mayoría de mujeres ya son conscientes de los beneficios mayúsculos que supone este tipo de ejercicios y ahora, como alternativa a los ejercicios de Kegel, surgen las pesas vaginales.

Estos instrumentos, también conocidos como conos vaginales, fueron diseñados para fortalecer sin demasiado esfuerzo los músculos del suelo pélvico. Las pesas vaginales tienen forma de tampón y en su interior contienen una pequeña pesa que puedes variar según la intensidad de ejercicios sin que esta cambie de tamaño. También existe otro tipo de pesas que constan de una pequeña bola, que se introduce por la vagina, con una cuerda que se coloca entre las piernas y de la que cuelga la pesa.

Lo mejor de las pesas vaginales es que son muy fáciles de utilizar. Incluso, puedes estar fortaleciendo tu vagina mientras haces otras actividades. Lo ideal, es que las uses durante dos veces al día en tandas de unos 15 minutos, tanto de pie como caminando. Puedes variar tus rutinas para ir creciendo en intensidad. La propia fuerza de gravedad de la pesa hará que los músculos se contraigan y, por tanto, se fortalecerá la vagina.

Pesas para fortalecer la vagina

Gracias a estos ejercicios, la vagina se fortalece, lo que puede resultar en una mejora de los problemas de vejiga. Además, se pueden fortalecer los músculos después de dar a luz. Uno de los motivos que más lleva a las mujeres a utilizar las pesas vaginales es el control que estas te dan sobre tus músculos, con lo que te resultará más fácil conseguir un orgasmo durante una relación sexual.

Antes, solo existían los archi conocidos ejercicios de Kegel; aquellos en los que se trata de contraer y relajar los músculos vaginales. Sin embargo, las pesas vaginales pueden tener algunas ventajas sobre estos movimientos. En primer lugar, hay mujeres a las que les resulta demasiado complicado controlar los músculos del suelo pélvico, por lo que nunca consiguen hacer estos ejercicios de la forma correcta. Además, para que la técnica de Kegel tenga efectividad y se empiece a notar el cambio, es necesario tener perseverancia y practicarlos de forma regular. Aunque al principio puede que nunca se te olvide hacer tus ejercicios, todas tenemos que admitir que con el paso del tiempo, hacemos los ejercicios solo cuando nos acordamos.

Las pesas vaginales son, por tanto, la mejor alternativa para los ejercicios de Kegel.