Pompoarismo: ejercita la vagina y aumenta tu placer sexual

Cómo ejercitar la vagina

Andrea Collantes

El pompoarismo una técnica basada en la realización de ejercicios para fortalecer y controlar los músculos vaginales, aumentando el placer mutuo en las relaciones sexuales. Nacida en la India, esta técnica se ha desarrollado y perfeccionado a lo largo de 3000 años, siendo un tesoro valioso que pasar de generación en generación en países como Japón o Tailandia.

Además, el fortalecimiento de los músculos de la región pélvica, la protege de posibles complicaciones como el prolapso uterino, la incontinencia urinaria o atrofias musculares que se pueden producir después del parto o con la edad.

Al ejercitar la vagina, se da un aumento en la sensibilidad a los estímulos físicos que hace que la penetración genere mayor placer y el orgasmo sea alcanzado con mayor facilidad y disfrute.

Para que de resultado, se recomienda el ejercicio diario, por la mañana y por la noche, haciendo al menos tres series de diez repeticiones en cada uno de los ejercicios. Como todo, al principio te resultará complicado controlar los músculos vaginales pero no desesperes, notarás los resultados muy positivos en las primeras semanas.

Cómo ejercitar la vagina

A continuación te mostramos cinco de los ejercicios más efectivos y sencillos para controlar los músculos de la vagina:

1. El primero de ellos lo podrás realizar en cualquier parte sin que nadie se dé cuenta. Sentada en una silla con los brazos apoyados en las piernas, contrae los músculos de la vagina como si quisieras aguantar algo dentro de ella durante tres segundos y relaja. Cada día aumenta el tiempo de contracción hasta llegar hasta diez. Como ejercicio complementario, realiza otra serie aumentando la frecuencia de contracciones.

2. Realízalo tumbada en la cama con los brazos a lo largo del cuerpo y las piernas flexionadas. Consiste en contraer los glúteos e ir subiendo poco a poco la cadera hasta quedar apoyada sobre los hombros y pies. Paulatinamente volveremos a la posición inicial y relajaremos los glúteos.

3. De pie y estirada con las piernas ligeramente separadas y dobladas, los pies en paralelo, las manos en la cintura y los músculos de la vagina contraídos, mueve la pelvis hacia delante y arriba durante tres segundos y relaja.

4. En esta misma posición, contrae y relaja repetidas veces los músculos vaginales con una frecuencia elevada.

5. En la misma posición, jugaremos lentamente con un aro invisible en cuatro fases comenzando por el movimiento pélvico hacia delante y arriba, seguidamente la cadera hacia la derecha, a continuación los glúteos hacia atrás y por último la cadera hacia la izquierda, repitiendo este movimiento por series.