Vulva original, el perfume con olor a vagina que triunfa entre los hombres

Está creado tanto para mujeres como para hombres

Eugenia Carré

Hace poco más de un año un alemán sacó al mercado un curioso perfume, en busca de un nuevo horizonte comercial. Mediante la mezcla de productos sintéticos y productos naturales, creó el perfume con olor a vagina, comercializado con el nombre de Vulva original.

Según declaró su creador, Guido Lanssen, buscaba un producto con el que romper moldes con el que jamás se había comercializado, “en el mundo erótico existían otro tipo de productos que se asemejaban pero nada comparado”

Al parecer, la iniciativa de este perfume se basó en la intención de crear una conexión olfativa con la zona cerebral que relaciona la respuesta sexual. Esta señal química que une el olfato con la respuesta sexual puede ser la clave de la ruta por la que se procesan las feromonas.

Cómo utilizar Vulva original, el perfume con olor a vagina

La utilización de este producto debe hacerse en pequeñas dosis, casi anecdóticas, ya que se trata de un aroma muy concentrado que se asemeja al que produce la mujer en su zona íntima. 

Tras seis años en los que se recogieron numerosas muestras de diferentes aromas vaginales, se consiguió obtener el perfecto aroma vaginal. Las muestras de olor vaginal se tomaron a miles de mujeres, pretendiendo obtener el olor más parecido al que puede adquirir nuestra parte íntima unas dos horas después de habernos duchado, según explican en su página web. 

Los hombres, los principales compradores del perfume con olor a vagina

El perfume está creado tanto para ellos como para ellas. Las mujeres lo utilizan para atraer, mediante el olor más deseado, a su pareja sexual; mientras que los hombres lo adquieren para alcanzar su placer sexual a través del placer del otro. 

El principal comprador de este tipo de productos son los hombres, en la mayoría, aquellos que provienen de Grecia, Canadá y Japón. Así lo determina Lanssen en su página web; asegura que el 70% de los compradores son varones que se decidieron a adquirirlo “por curiosidad”.