Los riesgos de los huevos vaginales, ¿funcionan realmente?

Ni son tan beneficiosos para la vagina y el suelo pélvico, ni están libres de peligro

Laura García
Laura García Periodista

Seguramente hayas oído hablar de los huevos vaginales, unos instrumentos con forma oval y denominados místicos que prometen fortalecer los músculos de la zona además de aportar otros beneficios a nuestro cuerpo y espíritu. ¡Qué maravilla! ¿No? Pues sigue leyendo porque no es oro todo lo que reluce…

Cada vez es más gente la que habla sobre los huevos vaginales, a veces para bien (como es el caso de Gwyneth Paltrow que ha montado una empresa para comercializarlos) y a veces para mal. Y es que muchos ginecólogos han salido en contra y han advertido sobre los riesgos de los huevos vaginales desmintiendo que sean buenos para tu suelo pélvico

¿Cómo funcionan los huevos para la vagina?

Pero vamos paso a paso. ¿Cómo funcionan estos huevos de jade y cuarzo rosa? Se deben introducir en la vagina (cuentan con un hilo para después poder sacarlos mejor) y según las tiendas que los comercializan se podrían dejar durante todo el día e incluso la noche. Así, conseguiríamos aumentar el control de la vejiga, el placer y la energía sexual y, dependiendo del tipo de material del que esté hecho el huevo, podría ayudar incluso a balancear las hormonas y aumentar la energía y la fertilidad.

Sin embargo, esta empresa ha sido demandada por publicidad engañosa y, como te decíamos, son muchos los expertos que han dado la voz de alarma para recomendar que no se usen esos productos. 

Cuáles son los riesgos de los huevos vaginales

Para empezar hay que dejar claro que fortalecer los músculos vaginales no es malo. Quizás sí hacerlo con este tipo de huevos. Trabajar el suelo pélvico mediante ejercicios puede ayudarnos en un futuro con las pérdidas de orina o descolgamientos. Sin embargo, introducir objetos que no cumplen medidas higiénicas o sanitarias en tu vagina sí puede serlo. Los expertos no recomiendan este tipo de huevos por las siguientes razones:

+ Cualquier objeto para introducir en la vagina debe contar con una higiene extrema y se recomienda que estén fabricados con silicona médica (un material natural que no contiene ningún tipo de aditivo ni suavizante con el que se fabrican, por ejemplo, las copas menstruales). Sin embargo, estos huevos son piedras porosas, por lo que no están libres de contener bacterias en sus recovecos.

+ Teniendo en cuenta que estamos introduciéndonos un objeto extraño y que, además, puede contener numerosas bacterias, los riesgos de infección vaginal se multiplican.

+ El peso del huevo (y el tiempo que lo llevemos en nuestro interior) puede afectar negativamente a la tensión de las paredes de la vagina (provocando el efecto contrario que realmente se buscaba) y así acabar provocando inflamación y/o pérdida de sensibilidad.

Cómo fortalecer el suelo pélvico

Si quieres trabajar el suelo pélvico hay otras muchas formas de hacerlo, sin necesidad incluso de instrumentos y, como mucho, ayudándote de una pelota. Aquí te dejamos 3 para empezar. Intenta realizarlos concentrada, controlando tu musculatura y repitiéndolos, como mínimo, durante 4 semanas.

1 Ejercicio lento

Contrae los músculos del suelo pélvico, aguanta 5 segundos y después relájalos durante otros 5 segundos. Haz una serie de 10 repeticiones. Es importante que no contengas la respiración mientras lo haces sino que debes respirar de forma suave.

2 Ejercicio rápido

Repite lo mismo que el anterior pero realizándolo de forma rápida durante 1 minuto.

3 Ejercicio de pelvis arriba

Túmbate en el suelo y estira las manos a los lados del cuerpo. Con las piernas cerradas y las rodillas juntas levanta la pelvis y el tren inferior, manteniendo los músculos de la vagina apretados. Aguanta la posición 10 segundos y desciende después.