El peligroso capricho de Kate Middleton tras dar a luz a su hijo, un desembolso millonario

María Fernández

Kate Middleton quiere trasladarse con su hijo a la casa de sus padres

La princesa Kate Middleton ha sacado su genio después de tener a su hijo. Y es que está dispuesta a hacer cumplir su voluntad aunque tenga que ignorar alguna recomendación de Palacio.

La duquesa de Cambridge ha decidido trasladarse ya, apenas un día después de dar a luz al tercero en la línea de sucesión al trono, a la casa de sus padres, Carole y Michael Middleton, en Bucklebury, Berkshire. En esta vivienda recién adquirida por unos 5 millones de libras y situada en un tranquilo pueblo inglés, la joven pretende recuperarse del parto más cerca de sus seres queridos y con la máxima privacidad.

Según cuenta Vanitatis, los expertos en seguridad de Palacio advertían a la princesa de cara angelical de que esta decisión no era la más oportuna ya que podría verse comprometida su seguridad y la del niño.

Kate Middleton quiere irse a la casa de sus padres

Los duques están acostumbrados a pasar mucho tiempo allí ya que han convertido esta residencia en su segundo hogar. Y es que, el que será su hogar, el Palacio de Kensington, está aún en obras aunque dado el tamaño de la vivienda, si lo desearan, podrían vivir en otra de sus alas.

El capricho de Kate será caro. Según apunta Ken Wharfe, ex jefe de seguridad de la princesa Diana, la estancia de la pareja en el domicilio de los padres de la duquesa podría tener un coste económico muy elevado. Habría que poner en marcha un dispositivo de seguridad especial con un precio demasiado alto teniendo en cuenta que hay otras alternativas más económicas.

El equipo de seguridad de Palacio recomienda a la joven de 31 años mudarse junto al recién nacido al palacio de Balmoral, en Escocia ya que está debidamente adaptado a las medidas de seguridad pertinentes. La residencia de verano de la reina Isabel II garantizaría que la madre y el niño estuvieran a salvo de cualquier incidente. 

Lo cierto es que, la Casa Real tiene más miedo de una posible filtración a la prensa acerca de los primeros días del 'royal baby' que de un incidente más grave. La llegada al mundo del niño ha despertado la locura general, no sólo en Reino Unido, sino en el mundo entero. Unos 25.000 tweets cada minuto hablan del pequeño recién llegado.

Tras dos semanas de permiso de paternidad, el Príncipe Guillermo deberá volver al trabajo en la base de Anglesey en Gales.