Abanicos: aprende a llevarlos con estilo

Abanicos: llévalos con estilo

El abanico es el  fiel acompañante de nuestros días veraniegos, el aliado que nos libra del calor. Estamos acostumbradas a considerar el abanico como un objeto útil que nos proporciona el ansiado aire  que necesitamos en los momentos de más sofocante calor. Pero ¿no deberíamos empezar a ver el abanico como un complemento más de nuestro look que al mismo tiempo que nos es útil complementa y realza nuestro estilo?

Un abanico con mucha historia

El abanico tiene una tradición milenaria. Procedente de Asia, probablemente China o Japón, es en estos dos países donde más se atestigua su uso desde tiempos inmemoriales. Pero también usaron el abanico en la antigua Grecia y en Roma, por lo que es un indispensable que cruzó culturas y fronteras rápidamente. Y es que todos los pueblos han sentido la necesidad de paliar el calor.

Es a partir del siglo XVIII cuando se empieza a considerar como un complemento de moda que dotaba de elegancia a la mujer, incluso se llegó a inventar todo un lenguaje con el movimiento del abanico para decir si un hombre era del agrado de la mujer o no, si quería llegar a algo con él o no le interesaba en absoluto o incluso si la situación revestía peligro.

El abanico en la moda

Aunque el uso del abanico ha venido decreciendo, en los últimos tiempos se aprecia un renovado interés por parte de los grandes diseñadores para incorporarlo al mundo de la moda como un complemento elegante y seductor sin olvidar en ningún caso su práctica función.

Es el caso, por ejemplo, de Louis Vuitton, Roberto Verino o Modesto Lomba que no dudan en incluir el abanico en sus colecciones y lo defienden como un complemento intemporal e imprescindible en el estilo propio de cada mujer.

El abanico es también un complemento muy habitual en las novias. Utilizado no sólo para aplacar el calor, sino también los nervios propios de la boda, aporta un toque extra de glamour en el día más especial.

Trucos para usar el abanico con estilo

Siguiendo a los grandes de la moda, el mercado ofrece una gran variedad de abanicos para que puedas elegir los que vayan con tu estilo. De todas las texturas, lisos o estampados, pintados a mano, artesanales, con colores vivos, de encaje... Sólo tienes que imaginarte de fiesta en una noche de verano, con tu vestido más trendy y tus sandalias de tacón. Añádale un abanico de encaje y déjate seducir por la delicadeza y sensualidad de sus movimientos. Seguro que no eres tú la única que termina seducida.

Aprende a usarlos con soltura para no mostrar movimientos torpes, y abre y cierra tu abanico con la elegancia de una dama decimonónica pero con el atrevimiento de una chica de hoy. El sutil giro de la muñeca es imprescindible para crear un movimiento atractivo que atraiga todas las miradas. Y por qué no, jugar con el lenguaje de los abanicos puede ser una forma muy interesante de flirteo también en la actualidad.

Ahora ya puedes decidirte, saca de tu bolso el abanico de promoción que te han regalado en el banco y ni te acerques a los que tienen un toro negro dibujado en el centro! Busca tus abanicos en tiendas artesanales y elígelos pensando en tus posibles looks.

Y no te olvides de tener siempre un abanico en el bolso, nunca se sabe cuándo va a apretar el calor.

Laura Sánchez  •  sábado, 14 de julio de 2012

DF Temas

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