Consejos para preparar las maletas

¡Te vas de vacaciones! Después de un duro año de trabajo por fin te ves preparando el viaje con mucha ilusión. Lo único es que no puedes llevarte todo tu armario contigo ¿cómo apañártelas? Te ofrecemos unos consejos para que hagas las maletas sin olvidarte de nada, sin que se te quede la ropa centrifugada y otros secretos que harán de ti una experta en desfiles de maletas.

Aunque ya lo sabes, te recordamos que consultes previamente (por teléfono, en Internet...) las condiciones que cada compañía aérea aplica, o el tren, autobús o ferry, que pueden condicionar el tamaño y peso de tu equipaje si no quieres pagar de más. Además, consulta el reglamento que se aplica en los aeropuertos europeos y las últimas modificaciones, como por ejemplo la bolsita transparente cerrada que contendrá todos los líquidos que llevemos hasta un máximo de 100 ml. por envase. Y ahora ¡manos a la maleta!

Consejos para preparar las malteras
La primera regla: elige una maleta con ruedas y asa. ¿O es que quieres llegar al paraíso toda contracturada? A no ser que seas la doble de Angelina Jolie o hayas cumplido los 80 años, será muy difícil que encuentres a alguien que quiera cargar con tus maletas, así que sé práctica y busca un modelo que sea fácil de transportar. Si vas a montar en avión, elige un modelo de estructura rígida, ya que al facturar tu equipaje éste puede sufrir pequeños golpes en la manipulación y poner en peligro el contenido. Lo dicho: elige tipo, tamaño y número de maletas, dependiendo de la duración del viaje y de lo que queremos o podemos llevar.

Segunda regla: ahorra al elegir las prendas. Analiza previamente el lugar de destino. El clima, las necesidades básicas, requerimientos específicos del viaje, usos y costumbres del lugar a visitar, etc., es lo que determinará qué meter en la maleta. Haz una lista de objetos que quieres llevar: vestidos, conjuntos, ropa de baño, abrigos, pijama, zapatos, neceser, gafas de sol, aparatos electrónicos...y evita el "por si acaso" que raramente usarás. Intenta elegir prendas que sean combinables entre sí, te dará más juego. Lleva lo justo: un conjunto de ropa interior por día, un conjunto exterior por día, pocos zapatos y bolsos... Pero acuérdate de que si asistes a alguna fiesta o gala deberás traer la prenda adecuada al protocolo. Y cuando tengas esa prenda en la mano pregúntate dos veces: "¿realmente la necesito?".

Tercera regla: si lo tienen, no lo lleves. Llama al hotel, apartamento o lugar donde te hospedes y pregunta si cuentan con toallas, sábanas, secador de pelo y todas esas cosas que no querrás cargar en tu equipaje. Pregunta también por el servicio de lavandería, si vas por muchos días lo necesitarás, o tendrás que prever lavar algunas prendas. Si la respuesta es sí, ahorrarás espacio y peso ¡sólo con una llamada!

Cuarta regla: tu maleta es como el Tetris. Las prendas menos delicadas y que se puedan doblar se colocarán al fondo. Abrocha y sube la cremallera a todo, para que se arrugue menos. Las prendas más finas irán en la parte de arriba. La ropa muy delicada envuélvela en papel de cebolla para que se arrugue menos. Mete el calzado en bolsas de plástico y colócalo en los laterales de la maleta para que no aplaste al resto de enseres. Los espacios vacíos aprovéchalos para útiles pequeños, neceseres, calcetines y ropa interior. Utiliza las cinchas elásticas de la maleta para asegurar que no se moverá el contenido. ¿Ves qué fácil?

Quinta regla: la maleta es tuya. Etiqueta e identifica todas las maletas que lleves: pon tu nombre y apellidos, dirección de entrega, email y teléfono de contacto, así como cualquier dato que te identifique en caso de pérdida. ¡También en el interior de la maleta, para evitar pillerías! Y si la maleta cuenta con una llave o candado, úsalo.

Sexta regla: lo más pesado va contigo. Lleva en la mano las prendas más pesadas y objetos de mayor valor. Por ejemplo, el abrigo es mejor llevarlo en la mano que en la maleta, que se "come" la mitad del espacio. Y si llevamos ordenador portátil o cámara de fotos, mejor en nuestro equipaje de mano que facturarlo, por si se extravía o se rompiera, eso sí, acuérdate también de los cargadores. Y no olvides las guías de viaje, planos y direcciones útiles. Mejor contigo que en el fondo de la maleta cuando llegues al destino. Y, para mayor seguridad, pregúntate si es necesario un seguro de viaje para tus maletas.

Y la regla que resume todas las reglas: utiliza tu SENTIDO COMÚN. ¡Felices vacaciones!

Rosa Ruiz  •  sábado, 29 de mayo de 2010

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