Carnaval 2015: origen e historia de la fiesta religiosa más popular

Patricia Garcia Herrero

El Carnaval es una de las fiestas más extendida y con más arraigo de todo el mundo. Venecia, Río de Janeiro, Santa Cruz de Tenerife, Colonia… Millones de personas en cientos de países sacan a relucir máscaras, disfraces y carrozas y durante unos días las calles se convierten en un lugar de divertida desconexión. Pero, ¿cuál es el verdadero origen de esta celebración?

Aunque el Carnaval se celebra en los países de tradición cristiana los días previos al inicio de la cuaresma, en realidad su origen se remonta mucho más atrás,  en concreto a las saturnales y bacanales romanas y a las fiestas dionisiacas griegas.  

Algunos expertos alejan aún más en el tiempo el nacimiento de esta popular fiesta, y creen que puede proceder de antiguos rituales de Sumeria y Egipto, como las fiestas que se realizaban en honor al dios toro Apis en la tierra de los faraones.

Carnaval, una fiesta pagana celebrada por los cristianos

Al igual que sucede con otras festejos de origen pagano, cuando el Cristianismo se impuso como religión oficial en el Imperio Romano en el s. IV de nuestra era, la jerarquía de la Iglesia asimiló algunas fiestas y tradiciones paganas como propias, para favorecer una conversión menos traumática a la nueva religión. Y eso fue lo que sucedió con las fiestas de Carnaval.

Según el diccionario de la RAE, la palabra Carnaval proviene del italiano carnevale, donde Carne se refiere a carne en español y vale se refiere al verbo levare, quitar. El significado de la fiesta se debe precisamente a que se celebra los tres días antes del tiempo de la cuaresma, los 40 días de penitencia y privación anteriores a la Semana Santa en la tradición cristiana.

Por ese motivo, las fiestas de Carnaval eran la excusa para desinhibirse, comer, beber, y disfrutar en general antes del período de privación. En la época de los descubrimientos y la colonización de América, el Carnaval llegó al otro lado del charco y se ha mantenido hasta hoy con grandes referentes como el Carnaval de Río de Janeiro en Brasil o el Carnaval de Barranquilla en Colombia.

En definitiva, y como decía Ortega y Gasset, fiesta pagana o cristiana, el Carnaval es la fiesta en la que  “la carátula y el falsete de la voz permiten, en esta magnífica festividad, que el hombre descanse un momento de sí mismo, del yo que es, y vaque a ser otro y, a la par, se libre unas horas de los tús cotidianos en torno”. Disfrácense y disfruten.