Tener un hijo o tener un perro

Anita del Valle

"Pfffff, menudo follón tiene montado mi hermana con los niños. Que si el pequeño no come, que si el mayor no quiere ir al cole, que si no pueden pagar a la canguro ... Mira, ayer estuve en su casa y eso era un infierno. Qué gritos, qué lloros, qué estrés...", cuenta Mari Pili en la hora del cafecito. "Claro, por eso David y yo no vamos a tener hijos. Sólo perros". La frase de Rosa es ya un tópico entre los amantes de los animales y no tanto de los niños. Sin embargo, la comparación entre hijos y mascotas sigue ofendiendo a una buen colectivo social, ése que ve diferencias infranqueables entre personas y animales.

"¿¿Cómo puedes comparar a un hijo con una mascota?? ¿Qué tiene que ver tener niños con tener animales?". Mari Pili tiene razón. No tiene nada que ver. No obstante, cada vez son más las personas que parecen reemplazar uno por otro. Antes -sólo había que oír hablar a mi abuelo-, los hijos eran un aspecto esencial y 'obligatorio' en la vida. Y los animalitos un simple recurso alimenticio o laboral. Mi abuelo no soportaba ver cómo le daba besos a mi perro, ya fallecido: "¡¡Pero si es un animal!!, me reprendía. Y yo seguía para picarle más.

Más mascotas que niños

Las cosas han cambiado. Los perros, gatos, conejos enanos, hámsters rusos... ya no son concebidos como animales, sino como uno más de la familia. Seguramente esto tendrá algo que ver con el escandaloso descenso de la tasa de natalidad en el mundo. La cada vez más complicada sociedad en la que vivimos, donde reina la pobreza, la falta de tiempo, el estrés y el egoísmo, ha contribuido a que muchas personas decidan prescindir de tener hijos. Eso sí, en sus casas no falta un perro, un gato o ambos.

Unos cuantos datos: en 2011 sólo se registraron 63 nacimientos por cada 1000 mujeres americanas en edad de concebir. En la actualidad, 300 millones de americanos suman 360 millones de mascotas: más de una mascota por cada amo.

"Echad un vistazo a vuestro barrio -propongo a mis amigas- ¿Cuántas tiendas para niños hay y cuántos negocios de animales?" Concretamente en el mío, hay, que yo haya visto, dos veterinarios, un hospital de mascotas, una tienda de comida y accesorios y un spa para animales. Tiendas de ropa para niños o jugueterías aún no he encontrado ninguna. ¿Cuentan 'los chinos'?

Una de dos: o hay más mascotas que niños o nos gastamos más dinero en nuestros perros y gatos que en nuestros hijos. "No se debe dar a los perros el pan destinado a los hijos", decía mi abuelo reproduciendo literalmente la Sagrada Escritura. No me puedo ni imaginar la cara que se le habría quedado si se hubiera enterado de que existen impermeables para perros, manicura para gatos y psicólogos para ambos.

Por cierto, feliz San Antón (patrón de los animales). Para quien quiera celebrarlo con 'sus hijos', hoy, en el Mercado San Antón de Madrid, concierto y aperitivo para perros y gatos. Para los padres que les acompañen, un vino.