Hombres: relaciones serias, adictivas o furtivas

Napoleón Fernandez

Los hombres plantean tres tipos básicos de relaciones con las mujeres desde el principio: relaciones serias, adictivas o furtivas. Este es el resultado de estudios del comportamiento psicosocial entre personas sexualmente activas realizados en varios países.

Los hombres valoran la belleza exterior femenina y desde el primer momento suelen decidir qué tipo de relación prefieren establecer con la mujer que el destino les ha puesto enfrente.

Las relaciones que les gustan a los hombres

Desde el punto de vista masculino, hay relaciones serias, con las que el propósito es a mediano o largo plazo que, de funcionar bien las cosas, podría conducir a establecer un hogar y tener hijos. En estos casos la apariencia física femenina se desplaza a un segundo plano y se jerarquizan otros atributos vinculados a los roles culturalmente e históricamente asignados a la mujer.

Hombre entre mujeres

Pero para los hombres existe otro grupo de relaciones donde el proyecto es mucho más simple, se basa fundamentalmente en la atracción sexual y lleva a encuentros de alcoba furtivos. Es el típico caso de si te he visto no me acuerdo y a él acuden con mayor frecuencia los hombres casados y las mujeres solteras y en esos casos valen por igual las herramientas de seducción asociadas más a lo sensorial que a lo sentimental, pero el atractivo físico ocupa un rol muy importante.

Pero hay un tercer grupo, deriva del segundo y sus integrantes muchas veces son víctimas, podría llamarse así, de una mala jugada del destino, es cuando una relación furtiva termina creando adicción y las personas quedan atrapadas en una doble vida de la cual no siempre consiguen escapar a tiempo sin rasgarse el corazón. Este es uno de los probables finales de los matrimonio en crisis o sentenciados por la infelicidad.

Pero estudios aparte, el arte de la seducción sigue siendo un gran misterio, en la mezcla de ingredientes permanece el secreto y como éste es un proceder absolutamente individual, resulta difícil hacer generalizaciones pues de todas, absolutamente todas, conocemos al menos una excepción.