Si los nuggets no son de pollo, ¿de qué son? Sigue leyendo si no quieres comerlos más

Anita del Valle

"Yo me voy a pedir unos nuggets, apenas he comido", invita Mari Pili en la hora del cafecito. Y por primera vez, sólo imaginarme ese tentador plato recién salido de la freidora a los que muy pocos logran decir "no", me dieron unas ganas enormes de vomitar. Hay una explicación.

Hace unos días varios medios sacaron a la luz un estudio sobre la verdadera composición de los nuggets de pollo. Un profesor de medicina de la Universidad de Mississippi decidió investigar lo que muchos hemos pensado alguna vez pero hemos preferido obviar: ¿qué ingredientes contiene en realidad la comida basura? Cogió dos nuggets de dos cadenas de fast-food diferentes y los analizó en lo que podría denominarse una autopsia aviar.

La verdad sobre los nuggets de pollo, ¿de verdad quieres saberla?

"No, gracias", respondí en cuanto salí de mis pensamientos, aunque ya era demasiado tarde para explicarle la razón. Mari Pili engullía un nugget detrás de otro ante la atónita mirada de Rosa. Por su cara, supe que ella sabía lo mismo que yo. 

Aquellos dos nuggets estaban compuestos en un 50% de tejido muscular, quedando la otra mitad reducida a grasas, nervios y vasos capilares. De carne y proteína (un 18%), más bien poco.

Las más famosas cadenas de fast-food se han enfadado mucho ante la publicación de dicha información y niegan que esto suceda en sus cocinas. Tampoco le ha gustado nada al Concilio Nacional del Pollo, ni seguramente a todos aquellos amantes de los nuggets, que o bien harán oídos sordos o tendrán que renunciar resignados a uno de sus caprichos más fáciles y baratos. 

Pensé en Mari Pili, tan feliz ella disfrutando de su último nugget... miré a Rosa, y ambas optamos sin necesidad de hablar por el "ojos que no ven, corazón que no siente". ¿Acaso tú no volverías a atrás para atiborrarte de los nuggets 'de antes'? Ahora ya es tarde, recuerda: "de lo que se come se cría". A saber...