Día Mundial de la Tierra: hoy el mundo es mejor gracias a Anita Roddick

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La Mujer del Día es Anita Roddick. El 22 de abril, Día Mundial de la Tierra, el recuerdo de esta mujer luchadora incansable, pionera, emprendedora y concienciada vuelve para que no podamos olvidar que la justicia se consigue con activismo, que se predica con el ejemplo y que un mundo diferente es posible si cambiamos la forma de hacer las cosas. Anita Roddick quería un mundo mejor y más ecológico y trabajó duro para conseguirlo.

Anita Roddick, defensora de la Tierra

Fue en 1976 cuando esta mujer increíble se lanzó al mundo empresarial abriendo una modesta tienda de cosméticos llamada The Body Shop. Por aquél entonces el mundo aún no estaba preocupado por las consecuencias del cambio climático y hacía tiempo que vivíamos de espaldas a la naturaleza. Contra todo pronóstico, la propuesta de cosmética ecológica de Anita Roddick triunfó más de lo que ella hubiera podido soñar.

The Body Shop era una tienda diferente, con productos naturales, respetuosos con el medio ambiente, en envases reciclables y con cosméticos que no habían sido ensayados en animales. Hoy cada vez más gente es consciente de su responsabilidad como individuo en el cuidado del medio ambiente, pero en aquel momento la idea era totalmente novedosa. Y sin embargo, la idea cuajó, como cuajan las ideas de esas mujeres pioneras que se toman el esfuerzo de hacer realidad sus sueños y de luchar por aquello en lo que creen.

Y hablar de lucha es hablar de Anita Roddick, que utilizó su éxito en los negocios para impulsar sus diferentes intereses humanitarios. Colaboró con Amnistía Internacional, con Greenpeace y fundó su propia organización humanitaria para niños desfavorecidos. Anita Roddick, desde su posición privilegiada que había alcanzado a partir de una modesta tienda, luchó durante toda su vida contra la injusticia.

Anita Roddick se fue demasiado pronto, pero nos dejó todo un ejemplo que utilizamos como inspiración en este Día Mundial de la Tierra. Porque el éxito no es incompatible con el respeto a la naturaleza, con la protección del medio ambiente o con la defensa de los derechos humanos. Con creatividad, confianza y valentía todo es posible.