Vestidos de boda civil: cómo vestirse para una boda no religiosa

Es importante que sepas si la boda es de día o de noche

Alba Caraballo

Vestidos de boda civil: cómo vestirse para una boda no religiosa

Hace unos años había una gran diferencia a la hora de vestir para una ceremonia religiosa o una ceremonia civil. Estas últimas eran celebraciones mucho más informales y con un protocolo menos estricto en cuestión de etiqueta. Un vestido semiformal o un traje de chaqueta era más que suficiente, cuando no bastaba con ir un poco arreglada como quien va a trabajar.

Cómo ir vestida a una boda civil

Con el paso de los años, la estética para bodas civiles ha cambiado, no sólo para la novia, a quien no resulta extraño ver con un vestido largo y blanco como en las ceremonias religiosas, sino también para los invitados, quienes aplican las mismas reglas en ambos casos. Una de las pocas diferencias que aun persisten es que en bodas religiosas, el protocolo manda cubrirse los hombros, algo que no es necesario en ceremonias civiles.

+ Si la boda civil es de mañana, lo ideal es llevar un vestido corto, tipo cóctel, en el que el largo llega a la altura de la rodilla o un poco más corto. En caso de que la boda sea de tarde o noche, un vestido largo es una opción perfecta.

+ Una regla de oro en las bodas es no intentar resaltar demasiado, el protagonismo ese día es de la novia por lo que hay que dejarla brillar a ella. Esto no quita que podamos llevar un vestido impecable y un look favorecedor y atractivo que nos haga estar espléndidas, pero siempre con mesura.

+ A la hora de elegir el vestido para una ceremonia civil, es conveniente desterrar de igual manera que en una boda religiosa el color blanco , un privilegio que pertenece a la novia.

+ Para bodas civiles en verano son muy apropiados los vestidos ligeros y fresquitos, con telas vaporosas y colores alegres o estampados. Trajes con volantes o capas superpuestas te darán un toque juvenil y divertido. Vestidos ligeros y simples de líneas rectas también son muy apropiados combinándolos con unas buenas sandalias de tacón y un bolsito de fiesta. Si la boda civil es en invierno, podemos elegir un vestido con mangas e incluso cubrirnos con una chaqueta de piel o abrigo.