Dos meses de cola para el concierto de One Direction en Madrid

Marta Smith

Dos meses faltan para que One Direction pise el estadio Vicente Calderón en Madrid y 107 jóvenes ya se han movilizado para hacer acampada en la puerta 5 del estadio rojiblanco.

Según publica ABC, un total de una veintena de jóvenes menores de edad y hasta 21 años se han movilizado a través de las redes sociales para estar en primera fila en los conciertos que la "boy band" dará los días 10 y 11 de julio. Aunque las primeras llegaron el pasado 3 de mayo, la directiva del Atlético de Madrid le recomendó que lo hicieran al finalizar la liga para evitar incidentes.

Colchonetas, cartas, sombrillas y hasta los apuntes del instituto son algunos de los elementos que forman el "kit de supervivencia" que tienen las "valientes" que han decidido comenzar ya su espera. Ana Fernández de 19 años o Lorena Estévez de 20 años son algunas de las chicas que forman parte de esta locura, como ellas mismo la han calificado.

Casi 200 euros para ver a One Direction en Madrid

Pero el esfuerzo no será solo físico, si no también económico y es que la entrada que han pagado vale 198 euros, una cantidad que a muchas se la han pagado los padres, pero otras lo han conseguido con mucho esfuerzo. Las ganas por estar cerca de sus ídolos llega a tanto  que una de ellas ha comentado: "Problemas habrá a la hora de entrar, porque siempre hay listas que se intentarán colar, pero a lo mejor la que lo intente se queda calva".

Todas ellas repiten experiencia y es que ya guardaron 20 días de cola el año pasado para ver a la banda, aunque en esta ocasión: "Esta vez es lo más grande y ellos lo valen". Azucena, una de las que ya tiene la entrada para los dos días se ha gastado 144 euros y comenta: "Mis padres los saben, ¿eh? Ya les tengo acostumbrados porque con Justin Bieber he actuado de forma similar, solo que con One Direction me han dejado más pasta".

A pesar de los problemas que se están encontrando: "Por la noche viene mucho yonqui y vagabundo", pero están dispuestas a aguantar todo lo que sea por ver a sus ídolos.