Higiene íntima en la adolescencia

Ana Van den Eynde

Cómo ha de ser la higiene íntima en la adolescencia

La pubertad se manifiesta en la mujer en multitud de cambios físicos y hormonales, es una época de transición entre la infancia y la adolescencia, donde tienen lugar las primeras menstruaciones, aumento del pecho y la aparición de bello en el pubis y las axilas.

Con el comienzo de la adolescencia el cuerpo experimenta muchas variaciones y algunas zonas del cerebro que se han mantenido inactivas hasta ese momento, comienzan a funcionar estimulando a los ovarios y con ello, segregando estrógenos y progesterona, las hormonas femeninas. 

La vulva tiende a oscurecerse durante esta etapa de cambios

La revolución hormonal es, en gran medida, la responsable de los cambios físicos y anímicos que se producen en la adolescencia. Los labios vaginales aumentan de tamaño en esta etapa, pueden variar de color y de aspecto progresivamente.

La vulva empieza a segregar un flujo blanquecino más o menos abundante, estas secreciones hay que tratarlas con normalidad, ya que serán un habitual en nuestra vida y no es necesario limpiarse con más frecuencia, a no ser que, el flujo venga acompañado de dolor o las pérdidas sean demasiado abundantes.

En esta etapa de adolescencia en la vida de la mujer también aparecen las primeras reglas, alrededor de los 13 años, pero no es anormal que aparezca antes o años después, y suelen ser estas primeras menstruaciones algo incómodas para las chicas, ya que son más irregulares y dolorosas hasta que el cuerpo asume sus nuevas funciones y se normalizan los ciclos.

Con la menstruación hay opciones para todos los gustos, hay una amplia oferta de compresas, tampones... que se adaptan perfectamente a cada anatomía y son discretas y cómodas. Eso sí, no hay que olvidar que hay que cambiarlo con frecuencia.

Por lo que respecta a la higiene íntima no hay prácticas especiales, ya que la menstruación no es algo que se tenga que tomar como sucio, pero al comienzo, las adolescentes suelen sentirse más incómodas y aumentan la frecuencia de su higiene genital.

Al día con lavarse de una a dos veces es suficiente, incluído cuando se esté con el periodo. Y para las que quieran usar un producto específico para su higiene genital, se recomienda que busque uno cuyo PH se acerque al 4, para no alterar ni perjudicar la flora vaginal.