Cómo aparentar que trabajas (más)

Trabajadores que simulan que trabajan

El tiempo que se pasa en el puesto de trabajo no tiene absolutamente nada que ver con la productividad. De eso saben mucho los trabajadores autónomos o aquellos que no cobran por jornada laboral, sino por resultados o trabajos.

Muchas veces el tiempo vuela en el puesto de trabajo y el empleado se desespera porque no avanza lo que se había propuesto. Otras veces, el trabajador no tiene intención alguna de hacer nada y se dedica precisamente a aparentar que hace algo.

Cómo aparentar que se trabaja

En las oficinas hay todo tipo de actitudes y acciones dedicadas a este fin. Levantarse de la silla e ir al servicio o a cualquier otro lugar con prisa, casi corriendo, es signo inequívoco de que el trabajador está ocupado o tiene muchas cosas pendientes. Sus tareas pueden ser vídeos divertidos o mails personales, pero eso, el resto de compañeros o jefes, no lo saben.

Otro gesto es llenar el puesto de trabajo de papelotes y post-its. Eso sí, tiene que haber movimiento porque si la apariencia de la mesa es siempre la misma, puede resultar contraproducente. También es muy usual la típica coletilla cuando se habla con algún compañero o alguna persona al teléfono: "te dejo que tengo mucho lío". Todo el que esté en ese momento escuchando, ya se ha enterado, así que el profesional del escaqueo puede dedicarse tranquilamente a vaguear.

Muy habitual también es tener un documento de trabajo por detrás de otros temas personales y cambiar de vez en cuando el orden cuando alguien puede estar viendo la pantalla. Los más caraduras llegan incluso a sacar pantallazos del escritorio de su ordenador con todas las herramientas y documentos posibles abiertos y establecen dicha imagen como fondo de pantalla. 

¿Otros gestos para que un trabajador parezca centrado en su trabajo? Resoplar, poner expresión de estrés, teclear rápido o al menos hacer ruido al escribir, hablar solo de vez en cuando con frases del tipo "una cosa menos", "buf, vaya día", etc.

Ya lo dijo Groucho Marx: "el secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido." Claro que, a veces, simular que se trabaja es prácticamente un trabajo.

Esther Ruiz  •  sábado, 5 de enero de 2013

DF Temas

0 comentarios

Avatar

DF Fotos