Anna Politkovskaya, una mujer asesinada por ejercer su trabajo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

3 de mayo. La mujer del día es hoy Anna Politkovskaya, una periodista rusa crítica con el gobierno de Moscú que fue asesinada en el 2006 sin que se haya encontrado a los culpables. Como tantos otros periodistas en todo el mundo, Anna perdió su vida por tratar de ejercer su profesión con independencia y libertad. Por eso, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa queremos rendir homenaje a una mujer valiente, con principios y que creyó en el poder de la verdad.

Morir por decir la verdad

Anna Politkovskaya fue una mujer que defendió la verdad y eso fue precisamente lo que acabó con su vida. Una de las periodistas más críticas con Vladimir Putin, que no tenía reparos en informar sobre el conflicto en Chechenia y que arriesgó su vida en numerosas ocasiones tratando no solo de destapar la verdad, sino de defender los Derechos Humanos.

A lo largo de su vida, Anna soportó amenazas de muerte por parte de militares rusos, fue arrestada en numerosas ocasiones, vetada en las ruedas de prensa del presidente ruso y hasta una vez fue envenenada cuando se dirigía a una negociación con terroristas chechenos. Hicieron falta varios tiros en la intimidad de su hogar para callar a esta mujer valiente que anteponía la información a su propia seguridad.

Su legado es importante. Varios libros entre los que se encuentra una publicación póstuma, "Diario ruso" y numerosos premios internacionales que reconocen tanto su labor periodística como humanitaria. Porque Anna Politkovskaya no era una mujer a la búsqueda de la noticia, era una mujer a la búsqueda de la verdad y de la justicia social.

En este Día Internacional de la Libertad de Prensa, recordamos a Anna Politkovskaya como una mujer con principios, valiente y decidida. También podríamos recordar a muchas más periodistas que han muerto o han sido silenciadas por decir la verdad. La información enfrentada a la corrupción y a la violencia. Pero hay periodistas que no están dispuestas a callar.