Cómo decirle que no te gusta en la cama

Los problemas sexuales más habituales de las parejas

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Quieres a tu novio con locura, estás muy enamorada y todo apunta a que vuestra relación de pareja es sólida y duradera. Pero hay un problema del que no sabes cómo hablar y es que no te gusta en la cama. Bueno, algo te gusta, pero no estás muy convencida de su actuación en el sexo y no sabes cómo abordar el tema. Tranquila, esto pasa en las mejores familias.

Los problemas sexuales más habituales de las parejas

Cabe señalar que tu pareja no es adivino y no puede saber si lo que hacéis en la cama te gusta o no te gusta si no se lo dices. Podría intuirlo, cierto, pero solo si no finges ni orgasmos, ni exclamaciones de placer.

Pero, ¿qué es lo que no te gusta de tu pareja en la cama? ¿es algo concreto o es que no hay compatibilidad sexual? Fíjate que la vida sexual de una pareja es muy importante y una incompatibilidad en la cama es tan insalvable como cualquier otra. Si lo que te preocupa es algo concreto, no te queda más remedio que decírselo con tacto y con mucho amor.

+ Demasiado pronto. Si tu chico es de los que terminan la jugada demasiado pronto y no tiene ningún problema de salud, díselo tranquilamente, que tú no has terminado, que el juego no ha terminado y que siga jugando. ¡En esta cama estáis dos!

+ Demasiado tarde. El estereotipo de hombre que eyacula demasiado pronto está tan agotado que muchos hombres se han pasado al lado contrario para que tengamos un estereotipo nuevo: ese hombre que no termina nunca, que parece que lleva puestas las pilas de batería infinita y está ahí entrando y saliendo hasta que tus partes íntimas gritan con el mínimo roce. Díselo, que los extremos no son buenos.

+ Hay vida más allá de la penetración. Estos dos problemas ocurren por considerar la penetración como la protagonista del acto sexual cuando no es así. Explícale a tu chico que hay mil formas más de darse placer mutuamente. 

+ Toma el control. Si no te motiva mucho la actuación de tu chico en la cama, siempre puedes tomar tú el control, llevar las riendas y guiarle en forma de juego hacia donde quieras que vaya. No se trata de que lo hagas tú todo, no se trata de que él se convierta en una estrella de mar, sino de que él siga tus indicaciones con la excusa de un juego erótico más.

+ Esto no es un película X. Tal vez tu chico está demasiado influenciado por el cine para adultos y se lanza a poner en práctica todo lo que ve. Frénale, que el amor no es una película romántica ni el sexo no es una película X; y ni tú no eres contorsionista y Christian Grey, por suerte, es un personaje de ficción.

El sentido del humor para hablar de sexo con tu pareja

Podríamos pasarnos horas enumerando los problemas que pueden surgir entre las sábanas: la rutina, la falta de imaginación, la falta de pericia o incluso la desgana. Pero todos ellos, descartando obviamente un problema médico, se resuelven por medio de la comunicación y del sentido del humor. Insistimos en que tu pareja no puede adivinar tus gustos sexuales, hay que hablarlo.

Recuerda que el buen amante no nace, se hace. Se hace a base de práctica y experiencia, de investigación y experimentación, y sobre todo, se hace a base de ganas de disfrutar de un sexo en pareja en el que ambos seáis los protagonistas, dejando fuera los complejos y los prejuicios y respetando los límites de cada uno siempre.