Estoy enamorada de mi médico

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Que el amor es un asunto irracional y que poco podemos hacer cuando caemos bajo los influjos del enamoramiento lo sabemos bien. A veces nos enamoramos del hombre equivocado, nos enredamos en relaciones dependientes, nos fijamos en el novio de nuestra mejor amiga, no podemos olvidar a un ex novio...¿No podría ser todo como en las películas románticas?. Pues no. Parece que tenemos una tendencia a buscarnos complicaciones en el amor, por aquello de que los amores imposibles son más intensos. Y una de esas situaciones sentimentales que ocurren frecuentemente es enamorarte de tu médico. Problemas a la vista.

Consulta de amor

La verdad es que un caso bastante frecuente acabar enamorada de tu médico de cabecera. Por suerte para los profesionales médicos, suele tratarse de un amor platónico en el que la paciente mantiene ocultos sus sentimientos, seguramente por el bien de su salud. Pero no falta quien intenta llevar ese amor idealizado al plano de la realidad provocando con ello una serie de conflictos médicos y éticos que pueden terminar con la relación médico/paciente.

Tampoco hace falta que tu médico se parezca al "Dr. Macizo" de "Anatomía de Grey" para que te enamores locamente de él. Ocurre que cuando acudimos al médico por un problema de salud, lógicamente llegamos con temores e inseguridades. Encontrarnos con una persona que nos da confianza, nos trata amablemente y se preocupa por nosotras, es justo lo que necesitamos en ese momento. Pero no podemos olvidar que ese es precisamente su trabajo.

Así es fácil confundir sentimientos. ¿Qué es lo que siempre hemos buscado en la pareja ideal? Un hombre que nos escuche atentamente, que muestre interés por nuestros problemas y que sepa cómo tranquilizar nuestras dudas. Ahí tenemos al perfecto médico de cabecera, pero no necesariamente ha de convertirse en nuestra pareja.

Problemas médicos

Es más que probable que tu padre quisiera como yerno a un médico (a falta de abogado), pero te advertimos que esos enamoramientos en el centro de salud no suelen acabar materializándose. Es muy importante para tu salud, si no quieres cambiar de médico, que no le muestres tus sentimientos. Actúa con un poco de madurez, porque puedes dejar a tu amor perfectamente en la esfera de tus sueños.

Si en algún momento le comunicas que estás enamorada de él, tu médico se verá en la obligación de dar por finalizada esa relación entre médico y paciente o, si eso no es posible, la calidad en su atención se verá afectada. En cualquier caso, vas a salir perdiendo y estamos hablando de tu salud. Así que no te la juegues por un amor imposible.

Otra cosa es si resulta que tu adorado médico tiene el mismo circuito de copas que tú y tus amigas los sábados por la noche, en cuyo caso podría haber un acercamiento extra profesional. O tal vez acudís al mismo gimnasio, coincidiendo en algunas clases, entonces puedes inciar con él una amistad que podrás ir moldeando poco a poco. Pero en estas relaciones con tu médico, siempre, siempre, tienes que ir con mucho cuidado.