La importancia de la hidratación facial para la salud de la piel

Teresa Guerra

 Hidratación facial

A la hora de tener una piel saludable y con un aspecto joven, una de las variables que solemos tender a olvidar es el nivel de hidratación de la piel, siendo ésta la pieza fundamental para el cuidado de todas las capas de la dermis.

La hidratación de la piel la conseguiremos con un cuidado de la cara correcto, aplicando cremas y realizando limpiezas faciales diarias, que junto a tratamientos puntuales nos ayudarán a mantener la salud de la piel, aplicando la hidratación necesaria tanto en nuestras cremas de día como las cremas de noche.

La hidratación, clave para el cuidado facial

Empecemos por la capa más superficial, la epidermis. Su cara más externa es el manto hidrolípico, que supone nuestra barrera de protección contra todos los agentes patógenos externos, desde bacterias a contaminación y polvo. Esta capa la constituyen dos partes, la grasa (lípido) y el agua, por lo que una hidratación superficial adecuada es la base para tener una piel protegida contra agentes nocivos.

Si nos adentramos un poquito más en la piel encontraremos la dermis, donde están las principales glándulas que regulan la estructura de la piel. Las células, para poder alimentarse, necesitan que todos los nutrientes se hallen disueltos en agua para poder atravesar la membrana celular y que ésta se alimente, por lo que una correcta hidratación de la dermis favorece un correcto metabolismo celular. Si la dermis está sobrehidratada, el cemento intracelular se esponja, cogiendo más volumen y provocando un efecto de disminución de las arrugas por efecto relleno.

En las capas más profundas de la piel encontramos los adipocitos, encargados de quemar la grasa, y los fibroblastos, células encargadas de fabricar colágeno y elastina, que dan firmeza a la piel, y deben estar hidratados para llevar a cabo su función correctamente. Por lo tanto la base de cualquier tratamiento facial es una correcta y adecuada hidratación ya que nunca es excesiva.