La relación padre hija

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La relación padre-hija

Parece asumido el amor de madre como el amor universal, el más generoso e implicado de todas las formas de cariño. Sin embargo, en muchos casos, la relación más epecial que se estable en una familia es la de una hija con su padre. Por supuesto, esta relación padre-hija depende de cuántos miembros sean en la familia, si es hija única, o si es la única niña entre un grupo de hermanos.

Y también es cierto que no en todos los casos se percibe esa vinculación especial de un padre con su hija, porque los motivos de confrontación son muchos. Pero para celebrar el Día del Padre, vamos a dejar de lado todas esas tensiones familiares y nos centramos en esas hijas que adoran a su padre y cuya relación es el máximo exponenente de cariño en las relaciones familiares.

Cuando quieres más a papá

Aunque hay muchos casos en los que la relación padre-hija está plagada de discusiones, conflictos e incomprensión, también son muchos los casos en los que esta relación se caracteriza por un amor ciego entre ellos. Adorar al padre y decantarse por la figura paterna en ese eterno dilema de "¿a quién quieres más?" viene avalado por la psicología freudiana en un enrevesado intento de explicar esta relación especial, según la cual, la niña vendría a sentir un cierto enamoramiento por su padre.

La relidad es que esa admiración mutua debería ser la tónica general entre un padre y su hija, en la creencia de que un hijo es la culminación del amor entre una pareja, Surgen así las niñas superprotegidas por su padre, con el que establecen desde la niñez una relación de cariño, comprensión, aceptación y complicidad, relegando en ocasiones a la madre a un segundo plano.

Esta relación de amor inmenso entre padre e hija suele funcionar durante todo el tiempo que la hija siga necesitando la aceptación de su padre y esté dispuesta a complacerle y agradarle aún a costa de decantarse más por los intereses del padre que por los suyos propios. Mientras el padre seguirá estando orgulloso de su hija mimándola y concediéndola cualquier capricho.

Motivos de conflicto

Cuando los roles se intercambian entre los progenitores, y es el padre el menos estricto, el que menos disciplina impone y el que disculpa a su hija en todas las ocasiones, es cuando aparecen este tipo de relaciones perfectas entre el padre y la hija. Sin embargo, hay varios momentos en la vida en los que esa relación idílica puede resquebrajarse.

Uno de esos momentos cruciales es la adolescencia, cuando la niña empieza a dejar atrás la infancia y le surgen inquietudes que distan mucho de lo que un padre puede aceptar en una hija. En la adolescencia, se sentirá más influenciada por sus amstades que por su padre y es normal que empiece a indagar en asuntos como el sexo, que un padre es incapaz de manejar.

Ese distanciamiento tan normal en la etapa adolescente puede superarse con una comunicación fluída en la familia y con grandes dosis de tolerancia, comprensión y paciencia por parte del padre. Porque una vez que atraviese el momento más difícil, si el padre ha permanecido a su lado, la hija recuperará toda la admiración y el amor por su padre.