Lo que nunca deberías decirle a un Sagitario

María Fernández

Lo que nunca deberías decirle a un Sagitario

Hay ciertos temas de conversación que debes evitar si no quieres que ese Sagitario explote de rabia. Por su carácter fuerte con un toque de agresividad, lo mejor es esquivar problemas con él. Gracias al horóscopo, puedes saber cuáles son esos comentarios que te tienes que ahorrar con este signo del zodiaco. Esto es lo que nunca deberías decirle a un Sagitario.

Horóscopo y Sagitario: lo que nunca deberías decirle

Los Sagitario se relacionan con el fuego, por lo que sus reacciones tienden a ser bastante ardientes. Muchas veces no saben actuar de una forma medida y saltan de manera contundente cuando no les parece bien lo que escuchan. Pero si hay algo que enfada por encima de todo a los de este signo del zodiaco es la mentira, ya que los Sagitario valoran mucho la honestidad.

Nunca le digas mentiras a un Sagitario si no quieres ganarte al peor enemigo que puedas imaginar. Los de este signo del zodiaco se enfadan mucho cuando se enteran de que un ser querido les ha estado engañando, y tienen una capacidad extraordinaria de pillar a los mentirosos. Los Sagitario se sienten traicionados cuando les mienten y les cuesta mucho seguir manteniendo el mismo tipo de relación.

Por otro lado, a los este signo de fuego les molesta mucho que les digan o insinúen que son unos exagerados, aunque ciertamente lo son. Los Sagitario tienden a tener un carácter que solo entiendas de blancos y negros. Esta radicalidad de pensamientos también se extiende a su forma de enfrentarse a la vida, pero a pesar de que en sus adentros son conscientes de este comportamiento tan extremo, no les gusta que les recuerden que son incapaces de hallar el punto medio. Cuando alguien les dice que no son equilibrados, los Sagitario tienden a molestarse mucho, aunque no les suele durar demasiado puesto que saben que hay cierta verdad detrás de estas afirmaciones.

Además, a los Sagitario no les gusta nada que les contradigan. Se trata de personas bastante testarudas que, sobre todo si están enfadadas, suelen cegarse y no atienden a razones. Y no solo eso, sino que se enfadan mucho cuando cuestionan sus decisiones. Ellos suelen actuar siguiendo sus impulsos y preferencias momentáneas. No son capaces de reflexionar de manera lógica cuando están encendidos, ya que se fían más de lo que su corazón les lleve a hacer que de lo que su cabeza le aconseje. Teniendo en cuenta que toman las decisiones siguiendo sus instintos personales, les duele mucho que haya quien las ponga en duda. De hecho, este enfrentamiento les puede servir como excusa perfecta para empezar un enfrentamiento contra esa persona.